FIRMAS DE FaCES |
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Muestra de artículos de opinión de miembros de la comunidad académica de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. No constituye una página oficial de la institución. Edita: Coordinación de Extensión FaCES-UCV. Director: Víctor Abreu. ¡Bienvenid@s! |
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En el documento presentado por el Presidente de la República para consideración de la Asamblea Nacional no hay referencia directa sobre el tema educativo en general tampoco sobre la Universidad. Sin embargo, los cambios propuestos modificarían de forma profunda el modelo de sociedad y Estado existente en Venezuela lo cual incluye al Sistema Educativo. Se concibe en la proposición de Reforma que todas las instituciones, las formas de organización, el sentido del poder se unirán alrededor del Estado, controlado por El Jefe del Gobierno, para construir el Socialismo del Siglo XXI. Como ocurre con la Fuerza Armada Nacional, el Banco Central y con la identificación de todas las dependencias administrativas del Estado, no ha necesitado el Presidente cambiar la Constitución para decretar la Hegemonía política en la educación. Los asuntos de la formalidad democrática preocupan poco a quines se sientes representantes de la ideas salvadoras únicas. Así avizoramos amenazas contra la democracia interna y la autonomía universitaria para intentara instaurar el modelo político que algunas denominan "democracia absolutista mesiánica" (sic) con el concurso obligado de las universidades y la aquiescencia del Ministro de Ecuación Superior Luis Acuña, vela armas para emprender tan deplorable empresa. El Ministro Acuña y El Estado Ideología. Insiste el ministro Acuña (véase la prensa de hoy) en el propósito oficial de crear ""conciencia revolucionaria" para formar a las mujeres y hombres necesitados por la Revolución. Ello hace imprescindible reeducar al país para que una voluntada general impuesta por los cánones del Socialismo del Siglo XXI genere la conciencia genuflexa, propia de todas las sociedades dominadas por regímenes autoritarios y absolutistas Propone el ministro constituir el Estado ideología desde las universidades, porque ellas no pueden estar ausentes de los cambios: "en las universidades no ha pasado nada". Lamenta que no hayamos acudidos obsequiosos a rendirnos al discurso del nuevo demiurgo del país y exige que nos incorporemos genuflexos ante los fastos revolucionarios. Sólo de esa manera el máximo funcionario de la educación superior reconocerá que no somos una institución conservadora. Evita el profesor Acuña una reflexión retrospectiva para no verse como decano de la Universidad de Oriente, electo por el mismo claustro que ahora acusa de elitesco y cerrado Cuando se esta en el poder las visitas a la conciencia provocan conflictos internos. Porque el poder con su lógica terrible trastoca posiciones y principios. Quiere que le acompañemos a destruir los principios mas caros que tiene la Universidad, que hacen de los ámbitos académicos espacios apropiados para pensar y cuestionar las premisas establecidas para "someterlas a sospechas, abiertos a las múltiples forma de ver la realidad para prepara a los seres humanos para la libertad, porque l producción de conocimientos, cultura, tecnología y filosofías en las universidades es una actividad que demanda, sin excusas ni limitaciones, un espíritu proclive a la controversia democrática alejado de conclusiones absolutas. Sin duda estas premisas con contrarias a los Estado devenidos en ideología unidimensionales. Para que las Universidades no se sustraigan de la magia mesiánica que postula un mundo verdadero y comience la verdadera historia, el ministro informa que consignó ante la Asamblea Nacional un documento para ajustar ideológicamente las universidades al régimen político representado por él. Propone que en la Exposición de Motivos y en las Disposiciones Fundamentales se contemplen: la ética socialista; la democracia protagónica revolucionaria Y el modelo productivo socialista entre otros temas. Agrega que debe "revisarse "la condición de las figuras rectorales para que puedan adecuase sus atribuciones y pertinencia al contexto de la educación superior que exige el país y permitan materializar un Estado eficiente signado por la ética socialista. Las autoridades, dice, "No pueden colocar sus méritos académicos por encima de las nuevas concepciones (sic) de la autonomía con participación protagónica". Piensa igualmente que "no pondría (sic) en un cargo de autoridad a una persona con una visión capitalista". Esta forma de concebir la academia y la forma de gobernar tiene antecedentes que no dan lustre al ministro, si ello le fuere importante. El régimen nazi también exigía ciencia aria, cultura y arte nacionalista opuesta respectivamente a la física judía y ala arte decadente burgués. Igualmente el Presidente Truman en los albores de la guerra fría ordenaba que la educación sólo promoviera las lealtades necesaria para enfrentar al comunismo. No menos esfuerzos hicieron Stalin y los dirigentes de la Revolución Cultural China. En todos esos casos se impuso desde el poder una idea del bien y del mal. Con la cual se evaluaba a las instituciones y las personas para definir a los convencidos y a los enemigos del Estado, En ese mismo sentido, estima que las funciones y los índices mediante los cuales las universidades exhiben su excelencia no pueden estar divorciadas de las prioridades definidas por el gobierno, desdeña la productividad académica que "sólo se mide por publicaciones o patentes sin ponderar cuan pertinentes[1] son éstas al desarrollo del país". Para que la universidad se vincule con la realidad[2] descubierta por los funcionarios de los ministerios respectivos, debe. "Legislarse para que en el marco de la autonomía que las caracteriza las instituciones de educación superior redefinan sus prioridades en materia de investigación, extensión y docencia". Es fácil colegir los nuevos indicadores que valoraran a las Universidades Nacionales. Por otra parte asiente que para erradicar la exclusión social debe substraerse de las universidades la discrecionalidad para seleccionar sus estudiantes porque. "...algunas instituciones de educación superior le dificultan al Estado cumplirle a los ciudadanos el disfrute de su derecho constitucional al estudio". El Poder popular para someter a las universidades. Irónicamente un alto representante del gobierno más centralizador, y omnipresente del país, que anula formas de control y compensación del Poder Ejecutivo, y desdeña la división de poderes como parte fundamental de los regimenes democráticos, que hace del autoritarismo su virtud esencial, amenaza a los rectores con el Poder Popular, reservando para su saber y entender lo que entiende como tal. Es muy probable que la dependencia a sus cargo sea quien dirija la instauración de ese poder popular tomando como referencia la toma del Consejo Universitario de la UCV durante al año 2001, o se promueva un proceso de "reforma constituyente universitaria", colocando en cuestión la actual estructura institucional. Proclamas parecidas, sin éxito, se han visto en algunas escuelas de la UCV. Al respecto la Comisión Presidencial Estudiantil, mediante su vocero Héctor Rodríguez, ha redactado sin la participación de estudiantes no oficialistas, una "Ley del Poder Popular Estudiantil"[3] con el fin de lograr verdadera participación de los estudiantes limitada, según su criterio, por la actual normativa. Prefiere, por la urgencia que demanda el proyecto, optar por lo el marco de la Ley Habilitante, es "mas rápido" que debatirlo en la Asamblea Nacional... Además todas estas nuevas estructuras deben subordinarse al Consejo presidencial para el Poder Popular (organismo creado recientemente por decreto presidencial para centralizar todas las acciones del Estado). Así mismo puede apreciarse, el proyecto contralor ideologizador en el nuevo Proyecto Alma Mater, presentado recientemente por Presidente de la República. Como se deriva de los objetivos de la Reforma Constitucional, la nueva "Geometría del Poder" debe copar todos los ámbitos de la sociedad y el gobierno universitario es un objetivo importante para ese cometido, habida cuenta de la incapacidad del oficialismo para ganar elecciones en los sectores que integran la comunidad académica. Por ello el ministro invita a "materializar el Poder Popular para las decisiones trascendentes" y "Adaptar la organización estudiantil al nuevo concepto de Poder Popular". Así mismo, modificar la integración del claustro universitario porque "se menosprecia a los otros miembros de la comunidad universitaria" Concluye en que la proposición que nos hace es coyuntural "porque la universidad de la revolución debe ser producto de una reflexión más profunda"......? Reiteramos que es momento para grandes gestos, por encima de aspiraciones legítimas y opciones académicas y políticas, elevarnos para actuar de forma organizada y unitaria frente a los desafíos contra la democracia y contra la autonomía universitaria. [1] Pertinencia es un vocablo que ha devenido en un comodín que utiliza la vocería oficial para exigir que todo quede referido a los intereses ideológicos del gobierno: leyes, programas, instituciones pertinentes y, por supuesto, autonomía pertinente. Por el contrario, lo impertinente es aquello que difiere de los criterios oficiales. [2] La OPSU, la Misión Ciencia y la Misión Cultura han adelantado mucho en el empeño para condicionar el presupuesto universitario a los deseos oficiales y preservar a la academia de investigaciones superfluas y del enclaustramiento (?) [3] Diario Tal Cual , p. 4 , 28 de Agosto de 2007 |