FIRMAS DE FaCES |
http://firmasdefaces.blogia.com
Muestra de artículos de opinión de miembros de la comunidad académica de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. No constituye una página oficial de la institución. Edita: Coordinación de Extensión FaCES-UCV. Director: Víctor Abreu. ¡Bienvenid@s! |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes al tema educación superior. La semana que corre es emblemática para las universidades venezolanas y su indisoluble relación con dos valores que le resultan esenciales: la autonomía y la democracia. Primeramente, el domingo se cumplieron 180 años de la promulgación de los Estatutos Republicanos, clara muestra de la avanzada comprensión que Simón Bolívar tenía acerca del trascendental rol de las universidades en la vida y desarrollo de la vida de la República, así como en su futuro, inequívocamente vinculado con la autonomía universitaria. La lucidez del Libertador no sólo ofreció el respeto y protección a la plena libertad de pensamiento, asociada al concepto de universitas, esencial y consustanciado con la creación y difusión del conocimiento, propio de las universidades, sino que abogó y instruyó para que también tuvieran autonomía financiera y así no se vieran limitadas por intereses ajenos, casi siempre oscuros. Los Estatutos y las ideas de autonomía y de universidad implícitas son parte del verdadero legado que elevan a nuestro Simón Bolívar a la dimensión de los hombres universales que contribuyeron al avance de la civilización, mucho mas allá del hombre de uniforme, del guerrero como tantos; se trata de aquel que, como el mismo decía, prefería será ante todo ciudadano. Es inevitable el contraste con quien se aprovecha de su nombre y veneración popular, desde una limitada perspectiva de botas y charreteras, incapaz de alcanzar siquiera una elemental comprensión de esos valores ciudadanos, republicanos e institucionales distintivos del Libertador. 180 años después la autonomía universitaria no se ve am Entre los cambios constitucionales incorporados por la Asamblea Nacional al proyecto elaborado por Hugo Chávez se encuentra la modificación del artículo 109. Este señala que “el Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores . . . estudiantes . . . y egresados de su comunidad, dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica para beneficio espiritual y material de la Nación”. En el artículo modificado se mantiene el párrafo citado, pero se agrega lo siguiente: “Se reconocen a los trabajadores y trabajadoras de las universidades como integrantes con plenos derechos de la comunidad universitaria, una vez cumplidos los requisitos de ingreso, permanencia y otros que paute la ley”. Luego se añade: “la ley garantizará el voto paritario de los estudiantes, profesores y trabajadores para elegir las autoridades universitarias; consagrará el derecho al sufragio a todos los docentes que hayan ingresado por concurso de oposición, desde la categoría de instructor hasta titular y establecerá las normas para que las elecciones universitarias se decidan en una sola vuelta”. En pocas palabras: el plan de los diputados chavistas consiste en acabar con los conceptos de jerarquía y excelencia, intrínsecos a la educación superior, y municipalizar la universidad, convirtiéndola en una unidad político territorial más de la nueva “geometría del poder”. La cristalización de este demencial proyecto sería la destrucción del Alma Mater, tal como ocurrió en universidades que durante mucho tiempo gozaron de un sólido prestigio basado en su calidad. Este fue el ca Con voz trepidante y seño fruncido, el diputado grita: "ha muerto el viejo claustro" y explica, ante el parlamento unicolor, las razones para renunciar, de forma irrevocable, a la condición de profesor universitario. Reniega, luego de 30 años de engaño, a todo vínculo con la academia de la UCV: "es una farsa", sentencia. Con bochorno diferido, confiesa arrepentimiento por haber aspirado a cargos de dirección universitaria, que terminaban negociándose, según confiesa, en las casas de AD, COPEI y el MAS: "Las autoridades se cocinaban en esos lugares". En tanto sus compañeros de gobierno, los profesores Trino Alcides Díaz y Elías Eljuri, oían, indignados tales denuestos. Menos emotivo, el Doctor Edmundo Chirinos lo observaba, con reprobación indulgente, en la pantalla azul extraplana... Otro ex rector de la UCV, afecto todavía al gobierno, no salía de su asombro con las palabras del viejo amigo, que le acusaban de converso y enemigo de la universidad proletaria, por oponerse a extender el claustro a sectores distintos a los estudiantes, profesores y egresados. En ese trance que producen las visitas a la conciencia, continuó expiando pecados. Pedía perdón por haber pertenecido a organismos de cogobierno, poblados de oligarcas, manifestando reservas por el título y los reconocimientos obtenidos en la vieja Escuela de Periodismo, donde no pudo descubrir el ambiente ominoso, que hoy denuncia, dada la inexistencia, para el momento,del faro luminoso del caudillo redentor ,en cuyo nombre habla. No pertenezco a esa vetusta universidad, sostenía, en un intento fallido de borrar su propia historia. Refugiado en sus nuevas convicciones autoritarias, condenó a la digna trayectoria de la autonomía universitaria: es un privilegio medieval, En el documento presentado por el Presidente de la República para consideración de la Asamblea Nacional no hay referencia directa sobre el tema educativo en general tampoco sobre la Universidad. Sin embargo, los cambios propuestos modificarían de forma profunda el modelo de sociedad y Estado existente en Venezuela lo cual incluye al Sistema Educativo. Se concibe en la proposición de Reforma que todas las instituciones, las formas de organización, el sentido del poder se unirán alrededor del Estado, controlado por El Jefe del Gobierno, para construir el Socialismo del Siglo XXI. Como ocurre con la Fuerza Armada Nacional, el Banco Central y con la identificación de todas las dependencias administrativas del Estado, no ha necesitado el Presidente cambiar la Constitución para decretar la Hegemonía política en la educación. Los asuntos de la formalidad democrática preocupan poco a quines se sientes representantes de la ideas salvadoras únicas. Así avizoramos amenazas contra la democracia interna y la autonomía universitaria para intentara instaurar el modelo político que algunas denominan "democracia absolutista mesiánica" (sic) con el concurso obligado de las universidades y la aquiescencia del Ministro de Ecuación Superior Luis Acuña, vela armas para emprender tan deplorable empresa. El Ministro Acuña y El Estado Ideología. Insiste el ministro Acuña (véase la prensa de hoy) en el propósito oficial de crear ""conciencia revolucionaria" para formar a las mujeres y hombres necesitados por la Revolución. Ello hace imprescindible reeducar al país para que una voluntada general impuesta por los cánones del Socialismo del Sigl En el documento presentado por el Presidente de la República para consideración de la Asamblea Nacional no hay referencia directa sobre el tema educativo en general tampoco sobre la Universidad. Sin embargo, los cambios propuestos modificarían de forma profunda el modelo de sociedad y Estado existente en Venezuela lo cual incluye al Sistema Educativo. El carácter inclusivo de esa Reforma Constitucional ha sido interpretado de forma muy elocuente por el conocido historiador, profesor Germán Carrera Damas. Ha dicho que se trata de demoler la República Liberal Democrática establecida desde el siglo XIX y consolidada durante los gobiernos democráticos del siglo XX, por parte de "...los confabulados de una agenda secreta, que ahora acentúa sus índole militarista contraria tanto a la democracia como a la República Liberal, y asumen, como máscara de su arcaico militarismo, la máscara de un socialismo extranjerizante, indefinido e indefinible".[1] Así, La Reforma, cuya naturaleza es la personificación del Estado en la figura del Presidente, nos señala un Poder Popular que se derivaría de las "células geohumanas del territorio" como núcleo del Estado socialista (Art... 16). También asiente que los Consejos del Poder Popular (Art. 70), constituidos entre otros por los consejos estudiantiles, son medios de participación y protagonismo para la construcción del socialismo. No concibe el Jefe del Ejecutivo Nacional organizaciones ciudadanas que no se sometan al imperativo del Socialismo del Siglo XXI, por lo que se tornarían discutibles o sin legitimidad formas de autoridad diferentes. Recordemos su parecer acerca del poder constituyente como proceso p "La universidad responsble de la sociedad/mundo del siglo XXI está comprometida con una reforma urgente de las formas de pensar". Edgar Morín La dimensión política del concepto de autonomía tiende a copar el interés en las discusiones públicas que están en curso. Ello es comprensible dado el historial de atropellos y barbaridades cometidas por gobiernos de todos los pelajes frente al mundo universitario. No sólo allanamientos, represión brutal y cerco permanente, sino una funesta tradición de hostilidad que ha construido con el tiempo una sensibilidad especialmente alérgica a cualquier intromisión de los gobiernos en asuntos académicos. Ese espíritu de rebeldía frente al poder central es una positiva herencia que debería cultivarse con esmero. Ello forma parte muy medular del talante de una universidad concebida como espacio de creación, como lugar privilegiado para el ejercicio de la crítica y la construcción utópica. No es universidad aquel lugar donde se aprenden destrezas técnicas y habilidades profesionales para el trabajo. La confusión proviene justamente del progresivo desdibujamiento de la universidad como centro de producción de ideas, como lugar de creación de conocimientos, como ámbito para los grandes debates. En ausencia de esta cualidad suprema las universidades fueron derivando imperceptiblemente hacia este subproducto del docentismo que consiste finalmente en la implantación del modelo de “clases”, la administración de “carreras”, como el pivote que ocupa el noventa por ciento de lo que hace efectivamente cada institución. "Universidades autónomas rumbo al socialismo" - “La educación punta de lanza de la revolución” Con esta consignas cargadas de exclusividad ideológica y, como ya lo anunciara .para la Fuerza Armada Nacional. El Presidente de la República ratifica, con medidas más específicas, el propósito para que las Universidades Nacionales se sumen a la construcción del hombre nuevo socialista, como única opción en los ámbitos académicos que hoy ejercen la autonomía universitariaNo este asunto que sorprenda a la comunidad académica venezolana, porque anuncios de esta naturaleza forman parte del proyecto hegemónico oficial para sustraerle a la sociedad toda forma de intermediación entre sus integrantes y el poder, y desmontar toda la institucionalizada nacional, especialmente aquellas que constituye espacio preferente para el pensamiento libre y la autonomía, que es siempre objetivo esencial para los gobiernos con tendencia al autoritarismo. Las acciones directas represivas del pasado se sustituyen Me complace enormemente informar que, por segundo año consecutivo, las universidades venezolanas ocupan el primero y el segundo lugar en cantidad de premios Diplomacy Award ganados en el exigente y realista Modelo Mundial de Naciones Unidas de la Universidad de Harvard – WorldMUN, recién finalizado este viernes en Ginebra, Suiza. Este año fue la UCAB, con 8 premios quien quedó en primer lugar, además del reconocimiento como Delegación Sobresaliente. La UCV quedó en segundo lugar con 7 galardones y la USB, que participó por primera vez, obtuvo un premio, para totalizar 16. El WorldMUN es una simulación de las sesiones de los Comités de la ONU donde participan más de 220 de las más renombradas universidades de todo el mundo, cada una de ellas representando la política exterior de un país que no puede ser el propio y donde la exitosa participación de los estudiantes de nuestras universidades, UCV y UCAB, han generado el reconocimiento, respeto y admiración de las dem&aacut I. Algunos amigos míos dicen que, además de conocedor de los asuntos universitarios, tiene buenas maneras, es persona siempre dispuesta a conversar y a acordar. En fin, creen ellos que el suyo ha sido un buen nombramiento, por eso me animo a escribirle estas líneas, sin más título que el de profesor de a pie de la UCV. Usted ha señalado, con razón, que la universidad venezolana se encuentra en crisis. Cierto, lo está desde hace tiempo como consecuencia de problemas que se alimentan de sus propios viejos hábitos, pero también de los que se nutren de las nuevas condiciones de la época : la globalización, la pérdida del “monopolio epistemológico”, la creciente privatización del conocimiento, el desarrollo de las tecnologías de información, la implantación de esquemas distintos para hacer investigación, la trasndisciplinariedad como desiderátum del quehacer docente y científico y pare usted de contar, asuntos todos vinculados a la emergencia de lo que se ha llamado la “sociedad del conocimiento” (y de su contracara, la “sociedad del riesgo”), los cuales las cuales han puesto en remojo un modelo de institución que en muchos de sus rasgos ha durado más de lo que debiera. La universidad debe reformarse, nadie lo duda Ministro. Hay por delante trabajo que nos toca a todos, a sabiendas de que el camino de la transformación esta empedrado de dificultades técnicas y, sobre todo, políticas. La tarea que le |