FIRMAS DE FaCES |
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Muestra de artículos de opinión de miembros de la comunidad académica de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. No constituye una página oficial de la institución. Edita: Coordinación de Extensión FaCES-UCV. Director: Víctor Abreu. ¡Bienvenid@s! |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema educación. Durante seis años (1996-2002) publicamos en El Nacional no pocos artículos sobre educación y democracia. Exponíamos en ellos nuestra preocupación sobre la disfuncionalidad de la Escuela venezolana en materia de formación ciudadana. En aquellos tiempos se apreciaba con claridad que el problema no consistía sólo en la buena voluntad política de emprender reformas educativas, sino que antes se precisaba conquistar la voluntad de los actores de la educación, especialmente la voluntad de políticos y educadores. Mas, para conquistar esa voluntad se requería también convencerlos y persuadirlos de que había una serie de obstáculos que enfrentar, unos que dependían más de sí mismos, otros que encontraban su lugar fuera de la escuela. En cuanto a los primeros, se necesitaba vencer una cultura autoritaria y magistrocéntrica, cultura dominante entre maestros y profesores, con una dimensión actitudinal y otra cognitiva. Actitudinal, pues se refleja en las formas autoritarias de proceder frente a los alumnos. Cognitiva, pues modificar esas actitudes supone alcanzar un conocimiento efectivo del carácter práctico de la educación para la democracia. De los obstáculos externos a la Escuela, que hallamos en la familia, en los medios de comunicación social y en los diversos entes de la comunidad, no vamos a tratar ahora. Hoy nos preguntamos: ¿qué se ha hecho en los últimos años en esta materia? Estimamos que por un lado se ha hecho mucho, pero por otro muy poco, por no decir nada. Mucho, pues se ha ganado una conciencia en la sociedad que antes no había. Los avatares de la democracia en estos tiempos, la fractura social y política, la emergencia de renovadas formas autoritarias, ha hecho que partes importantes de nues Cuando el maestro Simón Rodríguez llamaba “Repúblicas Imaginarias” a las cinco creadas por la fortaleza intelectual y guerrera de Simón Bolívar, se estaba refiriendo a la carencia de un elemento esencial: ¡Educación popular! La ignorancia permitía mantener al pueblo marginado del disfrute de sus derechos fundamentales. Era indispensable abatirla, pues sólo impartiendo instrucciones a las masas populares era posible darle “ser a las Repúblicas”. Así concebida la institución republicana por el maestro del Libertador, permite entender su pensamiento, novedoso para la época, que en nuestros días apuntala los intentos por impulsar el ideario bolivariano sustentado en la conocida frase: “Moral y Luces son nuestra primeras necesidades”, o Luces y Virtudes Sociales como las llamaba Rodríguez. Ideas absolutamente válidas para la Venezuela del siglo XXI, poseedoras de un realismo actual insoslayable, indispensables para inocularlas en el espíritu de los universitarios y las universitarias de hoy y de manera especial en el alma de los jueces y las juezas que conforman nuestro Poder Judicial, cuya aspiración central debe tener por norte sembrar justicia con raíces profundas. Moral, porque con ella se actúa conforme a las reglas que apuntan hacia el bien común y rechazan el mal. Luces, para enriquecer el pensamiento, las ideas, y alcanzar la idoneidad requerida en el ejercicio de la judicatura. Manera firme de labrar cami «Los revolucionarios más proclives a la retórica mística llevan largo tiempo reclamando al hombre nuevo que regenerará el orden del mundo y por eso idealizan la generosa pureza de los jóvenes, es decir su falta de experiencia que se transforma fácilmente en radicalismo manipulable.» (Fernando Savater, El valor de educar) Insisten lo voceros de la educación oficialista en su afán por regenerar la sociedad venezolana y exorcizarla de pecados pretéritos. Inmersos en el credo autoritario de la revolución bolivariana, proponen purificar conciencias juveniles mediante valores contenidos en la visión unidimensional del gobierno. Lo ha dicho el ministro Adán Chávez, replicado a través del inmenso monopolio del aparato comunicacional oficial: “La educación es para construir la ideología nacional (dixit) y sustituir los valores capitalistas (?) por los valores del socialismo”. No es asunto para discutirlo con maestros, profesores, estudiantes, gremios y padres, e investigadores de la educación. Tampoco incluye la consideración de la variada y calificada documentación generada por la academia. Convienen en que es tarea de militantes disciplinados, organizados en pelotones y compañías para anunciar el porvenir iluminado con el neón Social «La educación cambiará si lo hace el profesorado» No es fácil ser un buen maestro en el mundo de hoy. Esta dificultad obedece a razones de diversa índole: por una parte la existencia de procesos como la globalización y el desarrollo de la sociedad del conocimiento, que nos colocan ante un mundo en permanente incertidumbre, en el que los paradigmas otrora seguros y estables, hoy se presentan sometidos a confrontaciones e impugnaciones. Por otra, el desarrollo de las ciencias, en particular las relativas a la información y comunicación, nos colocan en un mundo instantáneo, “Duele” al vicepresidente Jorge Rodríguez que los niños de ahora conozcan más de la Mujer Maravilla y de la Barbie, Concede urgencia al trabajo enmendador del gran tutor de la Patria, para que los hijos y nietos del antiguo Speaker del CNE, no pasen, (así lo ha dicho) por la terrible hibernación ideológica que él padeció por culpa de la educación burguesa. Pide que el poder imperial presidencial incluya a la educación en los decretos – leyes que generarán al hombre nuevo bolivariano y socialista. El primer asunto que observamos es la desactualización del ex presidente de la FCU con respecto a las fantasías televisivas y ciberespaciales de los párvulos contemporáneos. Para ellos la hermosa señora de los superpoderes debe ser, una suerte de muestra arqueológica, que valió de excusa a sus padres para “acompañarles” frente a la tv y llenar sus ojos con la increíble estampa femenina. La Barbie, suerte de Friné inmortal, sobrevive angustiosamente en un mundo donde cada niñ@, para desazón familiar, escoge sin esperar anuencia el juguete o entretenimiento de su preferencia, o lo construyen virtualmente con sus compañeros etarios. Los postmodernos amigos del gobierno podrían iluminar al locuaz funcionario acerca del func |