FIRMAS DE FaCES |
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Muestra de artículos de opinión de miembros de la comunidad académica de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. No constituye una página oficial de la institución. Edita: Coordinación de Extensión FaCES-UCV. Director: Víctor Abreu. ¡Bienvenid@s! |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema internacionales. Al decir del presidente Evo Morales, Bolivia recibirá el próximo 14 de diciembre un especial "regalo de Navidad". Se trata de una nueva Constitución prometida desde hace año y medio. Es un presente un poco extraño: por los resquemores que el desconocimiento de su contenido despierta en muchos bolivianos y, especialmente, por la forma como se va procesando su aprobación. La constituyente fue un compromiso de campaña del líder sindical cocalero que se convirtió en el primer presidente indígena de Bolivia. Llegó al poder en un período tumultuoso, de acelerado desgaste de liderazgos e instituciones, marcado por el desbordamiento social, muchas veces violento, de manifestaciones, marchas y cierre de caminos, con exigencias - que él mismo encabezó- de cambio constitucional y respecto a los regímenes de explotación del gas y de propiedad de la tierra. El caso es que, tras ganar la presidencia en primera vuelta en diciembre de 2005, Morales tenía ante sí dos retos enormes que él había contribuido a acrecentar: devolver estabilidad al país y atender las desbordadas demandas de sus electores. Para lograrlo, tendría que haber desplegado una estrategia política que le permitiera introducir cambios profundos, ciertamente necesarios, y lidiar constructivamente con la oposición. Pero más pudieron su ímpetu confrontador y la temprana influencia y presencia del Presidente venezolano, con ideas, promesas y contante y sonante. Al decretar, en mayo de 2006, la nacionalización de la industria de los hidrocarburos -desplantes a Petrobrás mediante, y asesores venezolanos presentes- lo hizo contando con la promesa de que Pdvsa se convertiría en un grande y eficien REFERÉNDUM/ Aliados intentarán diversificar sus vínculos externos / La reacción de Chávez luego de la aceptación de la derrota anuncia riesgos regionales para quienes le son cercanos y lejanos / "La derrota del Sí fue un golpe duro. Para países y movimientos regionales significa constatar que Chávez no es imbatible" Aunque parezca extraño, el triunfo del No a la reforma constitucional pretendida por el presidente Hugo Chávez hubiera podido darle un respiro a su gobierno. Pudo haber sido una válvula de escape de las crecientes presiones nacionales, en vista de la reacción constructiva de los líderes opositores encabezados por un movimiento estudiantil que no ha dejado de convocar al reencuentro y que se negó una y otra vez a caer en la trampa de convertir la consulta en un plebiscito sobre Chávez. También hubiera podido darle nuevos aires al Presidente tras una sucesión de costosos traspiés internacionales que han ido reduciendo su margen de maniobra en el mundo. Pero no ha sido así. La tensa serenidad del discurso del lunes por la madrugada -que acompañó la aceptación de la "victoria pírrica" con un "por ahora" se rompió en los días siguientes con una carga de agresividad, improperios y amenazas que no hacen más que mostrar ante propios y extraños no sólo el enorme déficit democrático del proyecto socialista bolivariano, sino sus grandes debilidades y fracturas. También anuncian riesgos regionales para quienes le son cercanos y lejanos. Traspiés y eventos desafortunados. Tengamos en cuenta el contexto de la derrota del proyecto de reforma y de las reacciones presi La agria disputa entre Álvaro Uribe y Hugo Chávez está mostrando los caminos radicalmente opuestos que han emprendido Colombia y Venezuela bajo la conducción de esos dos presidentes. El vecino país tiene casi cinco décadas sobrellevando el duro peso de soportar la presencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombiana (FARC), grupo de terroristas y narcotraficantes que -en nombre de la igualdad y la abolición de las injusticias sociales y el enfrentamiento a la oligarquía- asesina, roba, secuestra, chantajea y amenaza a toda la nación, especialmente a los campesinos y a los pequeños y medianos productores agrícolas. Los líderes de las FARC mantienen un discurso confuso, lleno de los lugares comunes propios de la visiones arcaístas. El lenguaje redentor solo les sirve de excusa para justificar e intentar legitimar la violencia que propician. Sin embargo, de sus cerebros no sale una sola idea clara acerca de cómo acabar con la pobreza, cómo promover la equidad, cómo fomentar el empleo con salarios que se remonten por encima del nivel de subsistencia, cómo enrumbar a Colombia por la ruta de la prosperidad y el desarrollo. Los labios de Manuel Marulanda, Raúl Reyes o el “Mono Jojoy” solo despiden odio contra la humanidad. El rechazo que provocan en la hermana república es tan grande, que ni siquiera cuando Andrés Pastrana les concedió durante varios años la zona del Caguán, lograron atraer las simpatías de los pobladores. Durante ese período allí se hicieron elecciones para elegir los alcaldes de los municipios ubicados en ese territorio. Los candidatos de las FARC nunca ganaron. El pueblo los execra. El apoyo que obtienen es s Al menos que se produzca uno de esos milagros políticos con los que eventualmente nos sorprende la historia, el próximo domingo 2 de diciembre -día del valiente San Eusebio uno de los firmes defensores de la ortodoxia en la encrucijada ideológica que sufre el cristianismo a lo largo del siglo IV- se consumará la sentencia de muerte de las pseudo democracias de Venezuela y Rusia. La primera, mediante un proceso referendario para la aprobación de una propuesta de reforma (anti) constitucional hecha a la medida de su autoritario proponente, el presidente Hugo Chávez; la segunda, a través de unas elecciones parlamentarias en las que el partido del también autoritario mandatario Vladimir Putin, terminará de arrasar con los dos partidos liberales de corte occidental que quedan en el parlamento ruso. Ambos comicios, además, se llevarán a cabo sin testigos internacionales. En Venezuela, el CNE proclamó que no había tiempo ya para invitar a observadores extranjeros; mientras que en Rusia el Kremlin hizo todo lo posible para que el principal guardián electoral europeo, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa suspendiera la misión de observación de expertos extranjeros. Aunque muchos cuestionen la naturaleza y las limitadas funciones con las que cuentan las veedurías internacionales, su importancia es innegable. Sin ellas, quedará más en duda la legitimidad de los resultados de esos procesos electorales y se dejará de contar con un actor que podría mediar en posibles momentos de conflicto. Pero de días horribilis para las democracias es que derivan los días de esplendor y liberación democrática. Como bien nos recuerda Simón Alberto Consalvi en su más reciente libro (1957, el a Apenas terminada la XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, en la que Juan Carlos I de Borbón respondió a Hugo Chávez como desde hace años han debido hacerlo todos aquellos mandatarios que por él han sido irrespetados, el ministro español de Asuntos Exteriores se apresuró a dejar claro que el hecho no tendrá consecuencias negativas. A pesar de la exigencia del Partido Popular de llamar a consulta al embajador de España en Venezuela lo más seguro es que la reprimenda del Rey a Chávez por sus insultos en contra del ex presidente José María Aznar y de empresarios españoles, no perjudique seriamente las relaciones bilaterales entre ambos países. Hay intereses comunes. Las inversiones españolas en Venezuela son importantes. No obstante, el disgusto Real, que es el de la mayoría de los españoles (exceptuando a los de los comunistas) ya está produciendo efectos dentro y fuera de España. Para el Rey Juan Carlos, el humano destello de hartazgo y de autoridad le ha producido cuantiosas manifestaciones populares de apoyo y admiración, que llegan justo en momentos en que los ultra de derecha e izquierda arremeten con fuerza en contra de la Monarquía, como lo evidencian la reciente quema de fotos de los Reyes en Cataluña y la petición de abdicación desde la influyente cadena COPE, la radio católica española. A Rodríguez Zapatero, la defensa firme que hizo de Aznar, de los españoles y sus instituciones frente a los ataques del bolivariano también le producen réditos en medio de una pugnaz lucha con los del PP cara a las elecciones generales de 2008. Hasta el ex presidente Aznar hubo de agradecerle el gesto. Entre el Rey y Zapatero salvaron una cumbre clave para la pol&iac Nos preguntamos ¿qué es lo innovador del proyecto internacional bolivariano? Se ha planteado ambiciosos objetivos: transformar el orden internacional y la integración regional; promover la multipolaridad, el humanismo y un hombre nuevo. Ahora bien, cambios se están dando, pero son contradictorios y negativos. Frente a ello, ¿podremos identificar los errores y promover las correcciones? Los hechos ilustran que estamos retrocediendo a proyectos cuestionados por las sociedades. La historia nos dice que los pueblos repudian la concentración del poder, el autoritarismo, la intolerancia, y estos valores cada día se entronizan en el proyecto bolivariano. Las relaciones internacionales son heterogéneas, descentralizadas, dinámicas y multidisciplinarias, el proyecto bolivariano, en la práctica, tiende a rechazar estas características. Menosprecia lo heterogéneo y descentralizado al promover el pensamiento único, la concentración del poder, cercar la libertad de expresión y repeler la disidencia. En lo interno, son muchos los ejemplos, veamos algunos: lista Tascón, lista Maisanta, satanizar estudiantes, reforma educativa que homogeniza, amenazas a la autonomía universitaria, agresión a los periodistas, cerco a los medios críticos, cierre de Radio Caracas Televisión. En lo internacional apreciamos: retiro de la Comunidad Andina, denuncia del Grupo de los Tres y un Alba excluyente que desintegra la región. El humanismo y la creación del "hombre nuevo" están muy lejos, toda vez que el proyecto bolivariano repite y exacerba el modelo militarista y armamentista que ha caracterizado la política estatal autoritaria desde sus orígenes. En efecto, el proyecto ha estimulado una carrera armamentista en la regi&oacu Las declaraciones dadas por el presidente Hugo Chávez en su reciente visita a Cuba sobre la eventual constitución de una federación de nuestro país con la isla antillana, obligan a una reflexión sobre el sentido, el propósito y la viabilidad de tal propuesta. Dejando a un lado el hecho significativo de que, pese a ser una materia de decisivo interés para todos los venezolanos, Chávez, actuando de una manera que ya se ha hecho costumbre, hizo el anuncio con un completo desdén por lo que sus compatriotas puedan pensar, es indiscutible que se trata de una materia álgida, que puede tornarse dilemática para los latinoamericanos en un futuro cercano. La frágil salud de Fidel Castro en los últimos tiempos ha puesto en el tapete nuevamente el futuro de Cuba. En los regímenes de carácter carismático la legitimidad reside en la personalidad heroica o hacedora de milagros del líder. Desaparecido éste es natural que pierda virtualmente sentido y razón de ser el sistema y el proyecto político que encarnó, a menos que exista lo que Max Weber denominó "transmisión del carisma", el cual está dado casi siempre por una sucesión basada en lazos de sangre. Este mecanismo -que es típico de los sistemas dinásticos, ajenos por lo general a la cultura latinoamericana- puede verificarse en Cuba en cierta manera con la presencia de Raúl Castro, pero su avanzada edad y la ausencia notoria de un carisma propio, han puesto a la revolución cubana en un verdadero viacrucis en el corto plazo. En medio de esta situación, Estados Unidos, con Bush a la cabeza, celebra anticipadamente la "derrota" de su enemigo histórico y ya tiene planes detallados para someter a la isla a sus designios unilaterales e im I/ El domingo pasado Cristina Fernández de Kirchner fue elegida Presidenta de Argentina. Un tipo de decisión electoral que, según afirman los politólogos sureños, no es rara, para nada, en el país de Evita Perón. Se refieren al respaldo brindado a una sociedad conyugal que evolucionó hacia una sociedad con fines políticos, casi con visos, clamará algún exagerado, de compañía anónima. Se trata, pues, de Néstor y Kristina, para que todo quede en familia y, si las cosas resultan más o menos bien, alimentar la pretensión de fundar una dinastía, ¿o es que eso sólo puede ser privilegio de los Bush y, quien sabe, de los Clinton? II/ Con su triunfo se subraya en nuestro continente una cada vez más notable presencia femenina en los asuntos públicos, atestiguada por no pocos estudios, según los cuales durante la última década en América latina ha crecido en más del 50 por ciento el número de mujeres en posiciones de poder, esto es, Presidentas, gobernadoras, ministras (inclusive, válgame Dios, en ese enclave masculino que es el Ministerio de la Defensa), parlamentarias y paremos de contar. Es la consecuencia, expresan, de varios factores, entre ellos de los progresos en la expansión de la educación de las mujeres, de los cambios culturales (a pesar de que el machismo sigue vivito y coleando, no hay que llamarse a engaño al respecto) y de la adopción de cierta legislación a su favor. Tales estudios dejan ver, por otra parte, como el grueso del electorado no solamente no rechaza la idea de sufragar por una mujer, sino que, en muchos sentidos la considera mejor opción que votar por un hombre. De hecho, en la reciente elección argentin Un poco más en la prensa pero en general, y en particular en el ámbito académico, en España aún no se toman en serio la crisis venezolana. ¡Ese es un país de coña Verbenera!, me espeta una catedrática de Salamanca. Es que nuestra situación aún no califica en el catálogo de las dictaduras ni se compara con las experiencias "realmente duras" vividas por España, los países del cono sur o de la región centroamericana. En Venezuela, insisten los españoles, la polarización no ha generado una guerra civil; el gobierno no tiene una política de represión ni hay desaparecidos y muertos en masa; la oposición no se ha visto en la necesidad de organizar un movimiento clandestino y son pocos los exiliados políticos. Nuestro caso, pues, no es serio. Ciertamente tenemos una dictadura, una oposición y una sociedad sui géneris, trato de explicarles. Nuestra condición petrolera siempre nos ha distinguido -en las buenas y en las malas- como país atípico, con procesos sociopolíticos muy diferentes a los del resto de Hispanoamérica. Mas no por ello somos indignos de atención, seriedad y respeto a nuestros desafueros y dolores patrios, porque mucha solidaridad y cooperación recibieron de nosotros en el pasado todos aquellos hermanos hispanos que sufrieron autoritarismos de cualquier signo, de izquierda o derecha, militares o civiles, por más tragicómicas que fueran sus experiencias. ¿Dónde quedó aquél ideal, propuesto especialmente por España tras el fin de régimen franquista, de hacer realidad una Comunidad Iberoamericana de Naciones (CIN) en que no sólo la cooperaci Existen paralelismos entre las historia de Venezuela y de Birmania ("Myanmar") desde mediados del siglo XX hasta hoy. Ambos países son tropicales, ex coloniales, en vías de desarrollo, ricos en recursos naturales, con pueblos valientes, a la vez que tolerantes. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, acá como allá surgieron fuerzas nacionalistas democráticas y se formaron gobiernos de tendencia socialdemócrata. Birmania fue introducida a la vía democrática con sentido de justicia social, primero por Aung San, líder de la resistencia contra las ocupaciones británica y japonesa, y padre de Aung San Suu Kyi, actual dirigente de la oposición democrática. Le siguió U Nu, civil luchador de la resistencia que, en lo ideológico, combinó el socialismo democrático con la ética del budismo. Presidió un gobierno de reforma social en el marco de la libertad pluralista. Era atacado a la vez por la derecha feudal y por dos frentes guerrilleros comunistas (los "rojos" y los "negros"). Para defenderse de ambos extremos, U Nu cedió influencia al sector militar, comandado por el general Ne Win, eficaz represor a la vez que hábil populista. En 1962, tomó el poder una junta militar presidida por Ne Win, y puso fin a la democracia en nombre de un "socialismo birmano" férreamente autoritario. Desde entonces hasta hoy, los militares birmanos han dirigido despóticamente un sistema de economía mixta con predominio del Estado, absorbiendo para beneficio propio la mayor parte del valor agregado. El crecimiento es bajo y la pobreza popular es enorme, pero las exportaciones de rubíes y de derivados del opio bastan para enriquecer a los mandones de este "socialismo" militar. Ante las limitaciones que en determinado momento o por diversas circunstancias presentan las economías nacionales para su crecimiento, se ha planteado el apoyo que pudiesen brindar terceros para su consecución. Estas redes de relación entre estados nacionales presenta al menos tres ámbitos de acción: económico, político y socio-cultural. La relación que una economía establece con terceros puede verse a partir de distintas aristas, como son: el comercio de bienes y servicios, el flujo de capitales, el movimiento de mano de obra y la relación cambiaria; todas ellas claramente imbricadas. De igual manera, esta relación con terceros puede verse afectada o desdibujada (positiva o negativamente) a partir del entorno institucional en el que se desenvuelve, siendo los procesos de globalización e integración los de más evidente impacto en el presente y pasado reciente. Desde un punto de vista político las naciones pueden considerar estrategias geopolíticas que solidifiquen sus relaciones -al ser estas complementarias o dirigidas hacia derroteros comunes- o pueden verse encontradas o debilitadas, cuando sus estrategias de largo plazo presenten divergencias ideológicas irreconciliables. Finalmente, las dinámicas socio-culturales se crecen en la medida que los vínculos entre los actores se incrementan, conformándose espacios de arraigo o de convivencia de formas de vidas, que a su vez marcan las dinámicas que se evidencian en los ámbitos económico y político del quehacer humano en sociedad. Los sucesos recientes en Sudamérica han evidenciado importantes sismos en los esquemas de vinculación entre las naciones de la región, con impacto en los procesos de integración que se venían adelantando, a La actual política internacional se corresponde con la expresión "mucho ruido y pocas nueces". El discurso pareciera indicar que estamos transformado el orden internacional; empero, los hechos dicen lo contrario. No se construye multipolarismo, por el contrario, pareciera que se busca retroceder al perverso bipolarismo, que básicamente generó beneficios para los vendedores de armas. Se tribuye al Dr. Pedro Gómez Barrero, miembro colombiano de la comisión binacional, haber declarado que "en diciembre, los dos países podrían poner fin a su (sic) disputa limítrofe...La comisión binacional ya tiene muy perfilada (sic) una propuesta que presentará a los dos presidentes." El diario colombiano El Tiempo es "muy ponderado" al sostener: "Otro de los preacuerdos se relaciona con la longitud que tendría una franja de territorio en la Guajira, la cual Colombia puja por expandir para tener algún acceso a las aguas del golfo, y Venezuela aspira achicar para mantener soberanía total sobre éste". Continúa la información:... "Las aguas que se encuentran bajo Castilletes y Punta Salinas están fuera de la discusión, pues en ellas Venezuela ejerce soberanía". Agrego yo, no sólo sobre las aguas sino sobre cualquier recurso que real o potencialmente exista. Afortunadamente, la delegación venezolana, además de ser muy competente, se caracteriza por "no ser extrovertida" ni practicar la "diplomacia de micrófono". Claro, su profesionalismo les obliga a actuar con apego a las instrucciones y a tenor de lo dispuesto en el Acta de San Pedro Alejandrino, acuerdo vinculante, cuyo Modus Operandi establece: "Nada de lo que se exprese, proponga o acepte por las partes en el curso de las negociaciones verbales o por escrito, tendrá validez o efecto, ni podrá oponerse a la otra parte, salvo que sea incorporado en Tratado debidamente perfeccionado conforme al ordenamiento jurídico de cada país". Es mi opinión que cualquier proyecto de delimitación de áreas marinas y submarinas debe tener en consideración algunos asuntos incontrovertibles y de interés vital para Venezuela. Primero: las aguas al sur de la lí 1/ Ocho años cumple el gobierno bolivariano luchando contra la imposición del libre comercio llamada Alca, siete años cumple atado por una norma que contrabandea el Alca en la Constitución. Leamos el artículo 301 de la Carta Fundamental. "El Estado se reserva el uso de la política comercial para defender las actividades económicas de las empresas nacionales públicas y privadas. La concentración de la actividad del presidente Chávez en el ámbito andino coincide con el incremento de las presiones domésticas y la pérdida de fluidez en sus vínculos internacionales. También forma parte del apremio por "constitucionalizar" el completo control interior y neutralizar cualquier resistencia internacional. Por una parte están la intensa aproximación a Colombia (impulso al gasoducto, canje humanitario y "mediación de alcance más amplio", sorpresivo anuncio de un supuestamente inminente acuerdo de delimitación de áreas marinas y submarinas), la intención de volver a la Comunidad Andina y los apoyos a Correa y Morales en sus trances constituyentes. Por el otro, van las complicaciones para aprobar el ingreso de Venezuela al MERCOSUR, las secuelas del rechazo internacional que provocó la cancelación de la concesión y apropiación de los bienes de RCTV, el atascamiento del proyecto del gasoducto del sur y el inicio sin Venezuela de la binacionalmente acordada refinería en Pernambuco. Junto al distanciamiento político brasileño -con muy bien administrada mano izquierda- se vislumbra también el de Argentina bajo el mando de la señora Fernández de Kirchner, más conocedora que su marido del manejo de las relaciones y sutilezas internacionales, sin perder ni el glamour, ni las oportunidades. Súmense las crecientes dificultades de los discípulos ecuatorianos y bolivianos, junto a dos datos simbólica y estratégicamente muy importantes: el pragmatismo de Daniel Ortega y, más trascendente aún, el lento giro económico de la política cubana bajo la conducción de Raúl Castro. En ese contexto de adversidades -para sólo referirnos a las internacio Las recientes elecciones en Guatemala han servido para derribar varios mitos. Ni Hugo Chávez ni el resto de la izquierda latinoamericana pueden sentirse muy felices luego de conocer los resultados que, en sus líneas generales, se difundieron la misma noche de las votaciones. Es cierto que el primer lugar correspondió a un candidato que algunos consideran de centro izquierda, Alvaro Colom, que obtuvo un 28% de los votos. Pero Colom tendrá que concurrir a una segunda vuelta en noviembre contra el general retirado Otto Pérez Molina, que logró una cifra bastante cercana, casi el 24% de las preferencias; el resultado de estos futuros comicios es, por ahora, completamente incierto. Si bien se dice en Guatemala que Colom fue apoyado por Chávez, al menos en cuanto a recibir algunos aportes financieros, lo cierto es que el candidato de la UNE llegó a la segunda vuelta con un discurso muy moderado, alejado por completo del estilo de confrontación propio del caudillo venezolano o de Evo Morales, y que su proyecto político en nada se parece al de estos populistas que tanto malestar están sembrando en nuestra América. Podríamos decir más: tanto Pérez Molina como los tres candidatos que le siguieron en el orden de los votos, con un total acumulado del 55%, presentaron al electorado un mensaje que se inclina levemente hacia la derecha y que para nada tiene el tinte radical de los nuevos populismos. Los partidos de la izquierda tradicional, por otra parte, obtuvieron apenas un 2,7% de los votos, mostrando un declive histórico que no parece tener ningún atenuante. Un caso particular es el de la candidata Rigoberta Menchú que fue presentada –especialmente en la prensa internacional- como la adalid del voto indígena y femenino, y que desarrolló una campaña de tinte basta «En definitiva es el pueblo, es el hombre con sus luchas sociales y sus anhelos colectivos el que conquista y defiende la democracia...» En Estados Unidos la prensa inteligente (no la que más abunda) realiza discusiones vivaces sobre historia contemporánea y relaciones internacionales. Veamos en esta ocasión dos enfoques estadounidenses divergentes con respecto al estado actual de la democracia en el mundo, y critiquemos a ambos. En Foreing Affairs (septiembre-octubre), Michael Mandelbaum, obviamente neoliberal, afirma que, no obstante el fracaso del presidente Bush en democratizar a ciertos países por medios compulsivos, la democracia anda viento en popa y se expande, impulsada por los efectos benéficos del libre comercio en boga. Para respaldar su tesis, cita los ejemplos de "los países de Europa meridional y Asia y casi todos los de América Latina. En cambio admite que las perspectivas democráticas son "pobres" en los países árabes, debido a tradiciones patriarcales arraigadas y repite la tesis según la cual los países petroleros (o "petro-estados") serían reacios a la democracia, debido al control de la renta petrolera por oligarquías políticas o sociales. Es optimista con respecto a China. En cambio, en Foreing Policy, Robert B. Reich, claramente de centroizquierda, denuncia el efecto antidemocrático del liberalismo económico sobre los países en vías de desarrollo. Su artículo titulado "Cómo el capitalismo está matando la democracia" denuncia la tendencia general que muestra la globalización librecambista de favorecer a sectores minoritarios dentro de las sociedades emergentes, convirtiéndolos en poderes hegemónicos con in La autorización de la misa en latín por parte de Benedicto XVI es una muestra de la orientación predominante en la actual jerarquía católica para adaptarse a los dilemas u amenazas que presenta la globalización. Es una medida que hay que sopesar muy bien, pues aunque dice mucho del compromiso del Papa con los sectores más tradicionales de la Iglesia, también revela los inesperados efectos que trae un consigo un escenario internacional signado por lo que se ha llamado lucha de civilizaciones. Haciendo gala de lo que podríamos denominar un conservadurismo pragmático -o un conservadurismo realista- la medida de Ratzinger es mucho menos dura de lo que se esperaba inicialmente, por cuanto no establece como obligatoria la tradicional misa tridentina del siglo XVI -aprobada por Pío V como respuesta ante el ataque a la liturgia por el protestantismo- sino que la establece como una opción en el caso de que los fieles de una parroquia así lo soliciten al respectivo párroco. De forma tal que la misa en idioma local -y hablando de frente a los fieles- estatuida por el Concilio Vaticano II sigue siendo la forma ordinaria y cotidiana de esta liturgia en todos los púlpitos. El retorno del latín no debe verse como un simple arcaísmo: es un problema geopolítico o georeligioso. Responde a la preocupación de la jerarquía católica romana por los avances del islamismo y otras corrientes religiosas en todo el mundo, pero particularmente en territorio europeo. Guardando las distancias, el momento actual recuerda en algunos aspectos los miedos de la Europa renacentista ante los avances del imperio otomano en la parte oriental del continente. Y aunque en este momento la admisión de Turquía dentro de la Unión Europea ha creado no poc América Latina tras décadas de opresión, abusos y explotación, fue articulando nuevas formas de participación, generando movimientos sociales que junto a las movilizaciones y luchas, causaron cambios trascendentales en todo el mapa político, económico y social de la región. De esta forma, en condiciones muy adversas creadas por décadas de neoliberalismo, se dan luchas bajo modelos de estructuras inéditas y creativas, por ejemplo: En Bolivia se articula una novedosa relación entre las corrientes sociales, lo que da apertura a nuevas formas de organización política, como lo es el movimiento al socialismo (MAS), cuyos miembros pertenecen a las diversas formas de autoorganización de la sociedad boliviana (cocaleros, comunidades locales, coordinadora del agua de Cochabamba, entre otras), rompiendo así con un modelo partidista y de Estado colonial que legitimó la exclusión de casi el 70% de la población de raíces indígenas. En Venezuela, la lucha social se ha dado desde las comunidades marginadas de las grandes urbes, las cuales están organizadas en comités de salud, comités de tierras urbanas, mesas de agua y la máxima expresión del poder popular los consejos comunales, entre otras, estas han servido como centros que articulan la lucha social, la cual es respaldada por el gobierno. Los nuevos movimientos sociales critican tanto el modelo donde el capitalismo desarrolla sus relaciones humanas, como también cuestionan los vicios y errores que el socialismo real implantó en Europa. Esto ocurre en la medida en que comienzan a identificar nuevas formas de opresión y explotación que van más allá de las relaciones de producción, como las asimetr&iacu El Partido Demócrata de Estados Unidos de América tiene una larga y honorable historia de defensa del “hombre común” frente a intereses oligárquicos, y de esfuerzos por reducir los aspectos imperialistas de la presencia norteamericana en el mundo. Ello se debe a su fuerte base popular (sindicatos, granjeros, minorías étnicas) y a sus principios doctrinarios forjados a lo largo de su historia. Infortunadamente, en su afán de complacer a su clientela popular y media, el Partido Demócrata a ratos cae en actitudes populistas y cede ante las presiones de intereses inmediatos y sectoriales que no concuerdan con una visión progresista a largo plazo. Una creciente mundialización de las relaciones humanas ha sido reconocida como tendencia positiva tanto por liberales como por socialistas. Aunque sea deseable modificar cierto tipo de globalización ventajista en sentido más simétrico, ha dejado de ser aceptable el proteccionismo comercial en beneficio de intereses locales y en detrimento de los de otros pueblos. Pese a ello, algunos precandidatos demócratas estadounidenses se subordinan a los egoismos de sindicalistas de mentalidad atrasada, de agricultores sobreprotegido Las vacaciones de mitad de año están asociadas, en buena parte del hemisferio norte, al disfrute del tiempo libre, en el clima y lugar elegido para el receso. Los europeos se toman especialmente en serio lo de abandonar la gravedad de la rutina para ocuparse de modas, chismes, itinerarios y lecturas; también, inevitablemente, de algún escándalo o hecho criminal tristemente memorable. Playas, cafés, museos y toda suerte de atracciones turísticas se llenan de gente, la propia y la extraña, dispuesta a contagiarse de la sana ligereza del verano. Abundan artículos y libros sobre el futuro del continente que ha creado las condiciones para, de manera tan confiada, salir de vacaciones. En todos se evidencia la conciencia sobre el arduo trabajo que seguirá requiriendo el mantenimiento y la ampliación de la vida buena (que la otra no es vida, como bien dicen los españoles). Al final de la presidencia alemana del Consejo Europeo –tras la entrega de Angela Merkel al portugués José Sócrates, seguramente la última presidencia semestral rotativa- quedan a la vista cuatro oportunidades y retos de importancia para la salud de Europa y el mundo: el nuevo alineamiento atlántico entre los gobiernos de centro-derecha de Merkel, Sarkozy y Brown; los avances en la redefinición y fortalecimiento de sus vínculos con Estados Unidos, superando los traumas dejados p En la vieja foto, en clásico blanco y negro, aparecen informalmente ataviados cinco presidentes centroamericanos: Oscar Arias, José Napoleón Duarte, Vinicio Cerezo, José Azcona Hoyo y Daniel Ortega; hay muchos militares detrás. Fueron retratados el 25 de mayo de 1986 después de firmar en la ciudad guatemalteca del Cristo Negro, Esquipulas, un acuerdo arduamente negociado que habría sido muy difícil de lograr sin el decidido apoyo de otros países latinoamericanos. En una segunda imagen, a color, tomada el 7 de agosto de 1987, vemos más formales en el vestir, pero más relajados y casi sonrientes, a los mismos mandatarios, sin acompañamiento militar de seguridad, después de suscribir en Ciudad de Guatemala el “Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica”, texto promovido por el presidente Arias, mejor conocido como Estipulas II. Veamos otra fotografía, una anterior, tomada el 17 de julio de 1983. Con el paisaje de Cancún al fondo están, sin pose, los presidentes Belisario Betancourt, Miguel de la Madrid, Ricardo de la Espriela y Luis Herrera Campíns a seis meses de creado en una isla panameña, por sus c La historia política mundial y latinoamericana está plagada de gobernantes paranoides y susceptibles a cualquier tipo de cuestionamiento. Ni qué decir de la venezolana. Sin duda, esta ha sido una de nuestras mayores tragedias políticas. Tan sólo evoquemos la actitud que hacia sus críticos domésticos y extranjeros mantuvo nuestro último caudillo del siglo XIX y el primero del siglo XX, don Cipriano Castro. Afirman especialistas en el área de la psicología política que los mandatarios con ese tipo de personalidad sienten permanentemente que son el centro de atención nacional e internacional e imaginan que sus opositores internos y los demás gobiernos, partidos, grupos y personalidades internacionales que no piensan como ellos, sólo están pendientes de con- denarlos, atacarlos y hasta matarlos. Incluso, que en su forma más grave, estas personalidades pueden llegar a tener no sólo percepciones y creencias políticas desconectadas de la realidad y resistentes al cambio, sino alucinaciones en las que personajes históricos, mitológicos o religiosos se le aparecen y le transmiten mensajes de salvación patria. La raíz de ese comportamiento enfermo está, aseguran los expertos, en el egocentrismo y los delirios de grandeza de esos políticos. Aun más, la susceptibilidad y la paranoia son enfermedades propias de los autócratas, que ven conspiraciones y enemigos por todas partes. Criticar y ofender al mundo entero, pero no permitir ninguna crític Dos años después de su entronización en el solio pontificio, puede decirse que Joseph Ratzinger ha respondido claramente al perfil que se conocía de él: un reconocido teólogo conservador dispuesto a defender los valores de la cristiandad y de la vieja Europa. Pese a ello, ciertos eventos en los cuales ha sido protagonista nos muestran un hombre que posee cierta dosis de pragmatismo, gracias a lo cual se ha adaptado a lo cambiante de las circunstancias. A diferencia de Juan Pablo II, que era lo que se dice un verdadero hombre de acción, Benedicto XVI es fundamentalmente un hombre de reflexión. Su obra escrita y su papel por muchos años como Director de la Congregación para la Doctrina de la Fe (antigua Inquisición) en el pontificado de Karol Wojtyla, así lo señalan. Esta condición queda claramente ratificada con dos decisiones notorias: la primera, la aprobación de la encíclica Deuts caritas est, donde demuestra a cabalidad su profundo conocimiento de las implicaciones filosóficas y teológicas que tiene la noción del amor cristiano y el impacto que tendrá en el futuro de la evangelización; y la segunda, el reciente anuncio del abandono del concepto el limbo, existente por siglos, el cual ya Juan Pablo II había sugerido que era necesario superar, pero sin atreverse a tomar una decisión definitiva. Puede decirse que aquí se observa la autoridad y seguridad con la que se mueve Ratzinger en estas materias, así como el respeto Hace sesenta años fue publicado uno de los más leídos y reproducidos artículos sobre política internacional: “Las fuentes de la conducta soviética” (Foreign Affairs, julio 1947). Fue firmado por “X”, como medida de discreción en vista del alto cargo que desempeñaba su autor en el Departamento de Estado. Se trataba del diplomático George F. Kennan (1904-2005), quien desde la embajada en Moscú había enviado a Washington –entre otros muchos informes producidos entre 1944 y 1946- el célebre “Largo Telegrama” sobre el curso que había tomado la Unión Soviética bajo el mando absoluto y represivo del implacable Iosif Vissarionovich Dzhugashvili, mejor conocido como Stalin, su sobrenombre. Las diecisiete páginas del artículo publicado en 1947 se convirtieron en referencia fundamental de la llamada “doctrina de la contención”. Fue así a pesar de las reiteradas aclaratorias del prolífico Kennan sobre su recomendación de contener a la Unión Soviética dondequiera que “usurpase los intereses de un mundo pacífico y estable.” El agudo observador explicó una y otra vez ante sus detractores que la amenaza soviética en aquellos años no era militar sino fundamentalmente política e ideológica. Contención y Guerra Fría se convirtieron por medio siglo, desde aquellos años finales de la década de 1940, en claves de la política mundial. Para el señor X, frenar los afanes expansionistas del Kremlin sólo sería posible a partir de una cabal comprensión de las raíces ideológicas y circ El ex socialista (reconocido por él mismo) Lula da Silva, aparecía risueño en la rueda de prensa. ¿Cómo no estarlo? Finalizaba la I Cumbre Unión Europea-Brasil con un importante acuerdo de cooperación bilateral. Pero no sólo eso, además de los representantes de la presidencia y la comisión comunitaria, a la cita acudieron los mandatarios de España, Italia y Francia. La presencia inusual de estos otros líderes evidencia la importancia que hoy le otorga la UE a Brasil. Es más, en el encuentro también se acordó impulsar los nexos con el Mercosur, lo que muestra a cuál país los europeos reconocen como líder sudamericano. De modo que no es de extrañar la sonrisa del brasileño cuando los periodistas le inquirieron sobre el ultimátum de su vecino a los parlamentos que faltan por ratificar la adhesión venezolana al mercado del sur. Con serenidad, Da Silva desafió a Chávez con un "si no quiere, que no se quede", recordó que fue él mismo quien lo introdujo al bloque y dejó claro que su ingreso está condicionado a las normas establecidas. Aunque luce difícil, puede que Venezuela termine ingresando. Todo es posible. Ya se encuentra en marcha una iniciativa argentino-uruguaya a objeto de bajar el tono de la controversia y el propio señor Kirchner hace gestiones a favor de Venezuela. Incluso podrían ayudar las humillantes aclaratorias del embajador venezolano en Brasil, en cuanto a que lo dicho por nuestro presidente no fue un ultimátum. Pero aun Uno de las principales motivaciones que me llevaron a estudiar economía fue el deseo de poder contribuir a la solución de los graves problemas y carencias que sufre la mayoría de los venezolanos. De allí que mi vida profesional, así como la de muchos de mis colegas, ha estado concentrada en tratar de entender el funcionamiento económico y social con miras a razonar y poder ofrecer opciones reales para superar la exclusión y la pobreza de tanta gente, más aún, para colaborar en el surgimiento y sostenimiento de una economía para una sociedad con creciente nivel de bienestar y satisfacción de las más amplias necesidades. Como todo venezolano me pregunto: ¿por qué hay tanta miseria y necesidades en un país con tantos recursos y posibilidades? De hecho hay una reflexión que no puedo apartar de mi mente y a la cual ya he hecho referencia en estas páginas: el premio Nóbel de Economía Gunnar Myrdal, en la conferencia que dictó en el Banco Central de Venezuela en 1975, desarrolló la idea de que nuestro país satisfacía todos los requisitos que la teoría del desarrollo señalaban como necesarios para lograrlo y que el fracaso sería imperdonable. ¿Qué hemos hecho mal que seguimos hundiéndonos en el abismo de continuos fracasos? En mi búsqueda intelectual he estudiado diversas experiencias y modelos, hasta que en el año 2001 recibí una beca para un Son muy difíciles de comprender las relaciones que mantienen dos gobiernos tan diferentes como los de Hugo Chávez y Álvaro Uribe Vélez, presidentes de dos países que se han transformado de forma opuesta en los primeros años del siglo XXI. Quién hubiera dicho que Caracas llegaría a ser más violenta que Medellín, ahora ciudad modelo de convivencia y paz; o que mientras por aquí una gigantesca bonanza petrolera produciría los efectos “petropolíticos” más perversos de nuestra historia, el atribulado vecino occidental lograría una recuperación económica basada en la disciplina fiscal y la consolidación y diversificación de sus mercados internacionales. Y más lejano de nuestro pensamiento estaba que mientras del otro lado del Arauca el Estado avanzaría en la recuperación del control territorial de las manos de grupos violentos, en Venezuela aparecerían focos radicales armados; o que, no obstante las denuncias de Caracas sobre los peligros militaristas del Plan Colombia, el gobierno venezolano aumentaría a escalas sin precedente sus compras de armamentos, animadas por la consigna “patria, socialismo o muerte”. Mientras tanto, los recurrentes episodios de tensión en las relaciones bilaterales se manifestaron de forma especialmente aguda desde que Chávez asumió la presidencia en 1999, cuando anunció y emprendió una política que traspasó los límites, figurada y literalmente hablando. Y, sin embarg América Latina comenzó sus primeras etapas de integración con la creación de la Asociación Latinoamericana de Integración ALALC, con el Tratado de Montevideo de 1960. Sin embargo los primeros intentos por tener un acuerdo comercial, llevaron a la región a un fracaso por buscar una integración de corte comercialista – liberal. Más adelante vinieron las experiencias de la ALADI, en el Tratado de Montevideo de 1980 con elementos positivos, pero sin lograr una integración real y de gran alcance. El viejo Pacto Andino creado en el acuerdo de Cartagena de 1969, se había transformado en la década de los noventa, y el MERCOSUR, creado en el Tratado de Asunción de 1991 ya en los años noventa buscaba alcanzar un Mercado Común. A pesar de todos estos acuerdos, la región ha tenido múltiples problemas a la hora de consolidar una real y verdadera integración: 1) un enfoque meramente comercial buscando alcanzar uniones aduaneras y mercado comunes, 2) un bajo contenido social y cultural de estos acuerdos, 3) las redes burocráticas 4) una baja identidad sociocultural de los acuerdos 5) las prioridades externas de los socios de integración. Son enormes las dificultades para integrar a América Latina y el Caribe. América Latina ha transitado por mecanismos regionales como CARICOM, el Mercado Común Centroamericano y desde el 2000 la Comunidad Suramericana de Naciones, que desde la Cumbre de Margarita en este año adoptó el nombre Unión de Naciones Suramericanas. ... (... continúa) Desde la desintegración del Pacto de Varsovia y de la URSS, Rusia ha reiterado y precisado varias prioridades de interés vital: a) no tolerar pasivamente que los ejércitos de cualquier coalición hostil represente una amenaza a su seguridad desde Europa central y oriental; b) privilegiar un sistema de seguridad cooperativo, a los fines de evitar la exclusión de Rusia; c) alertar sobre una posible (ya es una realidad) extensión de la OTAN hacia sus zonas de seguridad; d) la ampliación de la Unión Europea y la incorporación de Ucrania a la misma, entre otros países. El reciente anuncio de EEUU de emplazar un sistema antimisiles ”para desplegar 10 cohetes interceptores con capacidad de destruir misiles balísticos intercontinentales lanzados contra la nación norteamericana o centros de mando en Europa”, ha provocado una comprensible reacción de Vladimir Putin quien ha afirmado: “EEUU ha sobrepasado sus fronteras… si ellos trasladan a Europa una parte de su potencial nuclear estratégico, y nosotros nos sentimos amenazados, estamos obligados a tomar las medidas correspondientes”. Algunos analistas consideran que el tono empleado por V. Putin obedece a “las preocupaciones en la política interna y a los esfuerzos por crear un consenso nacional antes de las elecciones parlamentarias y presidenciales”. (Peter Finn- The Washington Post). Preguntémonos: &ique El retiro venezolano de acuerdos internacionales -ya consumado, en plan de amenaza o tramitación- es el más visible signo de que cada uno de los cinco “motores” del socialismo del siglo XXI tiene su correspondiente dimensión internacional. La ley habilitante encuentra su equivalente exterior, precisamente, en la aceleración de la confrontación y ruptura con acuerdos y organizaciones internacionales, a la vez que en la prisa por cerrar abundantes, diversos y costosos convenios energéticos y financieros; se les suman la ofensiva y las ofensas para frenar cualquier intento de examen, evaluación o expresión de preocupación por la involución del país. Y todo se corresponde con la consigna interna del presidente de que su larga habilitación “debe servir para atacar (rápidamente) los problemas que van surgiendo”. La peculiar “reforma” constitucional se expresa hacia afuera en el abandono de principios, reglas y procedimientos existentes. Es esto muy visible en lo ya consumado respecto a la Comunidad Andina y el Grupo de los Tres; lo que se ve venir para el MERCOSUR y la comunidad suramericana con Unasur; lo que se impulsa en materia energética con la colección de propuestas “Petro”, en el ámbito financiero con el Banco del Sur, y en el de la seguridad con la reiteración de los proyectos d En entre las atribuciones del consejo de seguridad de las Naciones Unidas está la de discutir y actuar en torno a la problemática ambiental. La figura de legitimación de sus intervenciones es la de Human Heritage o herencia de la humanidad. Esta categoría se ha convertido en el saco roto de las naciones unidas para prohibir a otros en forma hipócrita a andar el camino que condujo a las potencias del mundo al sitial en el que se encuentran hoy. Ya es bastante el daño ecológico causado por nuestra manera de vivir. Más aún, hemos condicionado nuestra vida a la muerte del planeta y ahora debemos renunciar a ello. El problema está, en que esa renuncia implica la abdicación al sueño de progreso y desarrollo del tercer mundo. Es decir, debemos renunciar voluntariamente al uso de nuestros recursos naturales, nuestra única riqueza, porque de lo contrario nos moriremos todos. Parece cruel, pero así es. Tal como están planteadas las cosas, parece que ya el destino nos ha alcanzado y esta vez no se trata de ciencia-ficción: la guerra por el agua ya está en puerta y lamentablemente, a pesar de poseer sus fuentes y disfrutarlas en la actualidad, llegaremos tarde a su futura repartición. Esta llegando la hora del imperialismo ecológico, el nuevo pretexto de dominación universal... El párrafo anterior es En 1815, Simón Bolívar publicaba en “The Royal Gazette” de Jamaica su conocida carta. Allí trazaba el mapa de los infortunios del proceso de emancipación y lamentaba el abandono de “todas las naciones cultas” pues “No sólo los europeos, pero hasta nuestros hermanos del norte se han mantenido inmóviles observadores” ante la “obstinada temeridad” española. Aunque el presidente Chávez y su gobierno alegan que los más recientes acontecimientos internacionales representan éxitos de su lucha “antiimperialista” y por un mundo multipolar, un análisis objetivo de las tendencias más bien indica que los Estados Unidos está saliendo de su aislamiento y refortaleciendo su posición geoestratégica. Es cierto: la guerra de Irak, criticable desde el principio e iniciada a espaldas de la comunidad mundial, se salda en una derrota de Estados Unidos y ha desprestigiado al presidente Bush y su equipo neoconservador. El unilateralismo de la política exterior norteamericana desde el 11-S hasta el fin del primer mandato de Bush provocó irritación mundial y fortaleció, por reacción, tendencias multipolares rebeldes. Sin embargo, desde noviembre del 2006 hasta la fecha, se ha producido un notable reacercamiento entre EEUU y sus críticos europeos y asiáticos, así como un avance de la estrategia norteamericana en América Latina. La victoria electoral demócrata provocó una reacción realista de Bush, quien dialogó con la nueva mayoría parlamentaria e inició un viraje parcial hacia una diplomática más conciliadora y multilateral. Las fuertes divergencias, estratégicas que hace un año existían entre Estados Unidos y Europa Occidental son cosa del pasado. Hasta la rivalidad aeroná Recuerdo que uno de los grandes debates de la década de los 80 del siglo pasado era en torno a sí Centroamérica, sumergida entonces en el tenebroso mar de las guerras civiles, el autoritarismo militarista y la ruina económica, podría o no (y cuándo) salir de tales profundidades. Pues si bien aún, 20 años después, continúa siendo una región subdesarrollada con altísimos niveles de pobreza y delincuencia, ha logrado una estabilidad política y un crecimiento socioeconómico significativos y promisorios. Como bien apunta el periodista Andrés Oppenheimer en una de sus recientes notas periodísticas, "Centroamérica va rumbo a la prosperidad". Según varios expertos, el Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos, el acuerdo entre EEUU y Brasil para producir conjuntamente etanol en mesoamérica y el Caribe, y el relanzamiento del Acuerdo Puebla Panamá (PPP) en su recién finalizada cumbre extraordinaria en la ciudad mexicana de Campeche, impulsarán aún más el desarrollo subregional. En esta cumbre los presidentes centroamericanos, junto con México y Colombia, acordaron más ágiles y eficientes mecanismos de entendimiento, así como nuevos proyectos de infraestructura y cooperación. También avanzaron en la creación de una refinería para dotar a los países miembros de gasolina a precios competitivos que tendrá una capacidad de producción diaria de 360.000 barriles de crudo y empleará de inmediato a 15.000 personas. El nicaragüense Daniel Ortega f El presidente de Brasil Luis Ignacio Lula Da Silva, en su reciente visita a Camp Davis Texas, destacó el fuerte compromiso de su gobierno para continuar el desarrollo del etanol y ser parte de una alianza con el presidente de los Estados Unidos George Bush para desarrollar dic En la rueda de prensa ofrecida por Bush y Lula, el presidente de Brasil dijo “el tema de bio-combustible para mi es como una obsesión” y posteriormente añadió “sueño que dentro de 15 a 20 años el mundo esté rodeado de etanol”, así pues que comparte el sueño de Bush anunciado el pasado enero en su discurso del Estado de la Unión. El plan del presidente estadounidense consiste en sustituir en 10 años el 20 por ciento de consumo de combustible líquido por etanol. El presidente de Brasil dice que el suelo amazónico no es adecuado para la producción de caña de azúcar, como consecuencia el etanol no es un peligro para el Amazonas. Mas allá de la retórica del presidente Lula, aunque no se cultive caña de azúcar en el Amazonas, no estamos exentos del peligro de un potencial daño ecológico. En efecto, existe un impacto indirecto ya que se produce el desplazamiento de cultivos de soya por el cultivo de caña de azúcar. La localización de la caña, por razones de costos, no puede estar muy distanciada de las plantas de etanol y así que la caña de azúcar toma los suelos de la soya y ésta ultima se re-localiza en el Amazonas. No hay duda de que el crecimiento de la producción de etanol ha venido incidiendo en forma i Seguramente todos conocen el famoso juego de “póngale la cola al burro”. Si, ese mismo en el que a uno le vendan los ojos y luego, sin poder ver, intentas ponerle la cola al burro de un afiche colgante. Mientras más cerca del lugar correcto se logre ubicar la cola de fieltro, mayor será tu puntuación en el juego. La estrategia para ganar el juego es muy sencilla: te acercas al afiche y tanteas con tus manos sus dimensiones. Luego pones a trabajar tu cerebro intentado dirigir con tus manos la cola hacia donde tu cerebro calcula que ésta pudiera ubicarse. Sin duda que se trata de un juego muy ingenioso y esa será la razón por la que todos conocen al singular pasatiempos. Imaginemos una versión del juego en la que en vez de un burro, tenemos un mapamundi y que la imaginada tarea consiste en ubicar la cola del burro en el lugar geométrico que sirva de centro de gravedad de los bloques económicos del mundo globalizado. Les apuesto a que se llevarán una sorpresa al constatar que, al quitarnos la venda de los ojos, la cola del burro esta puesta sobre Venezuela. Esa solapada condición de nuestro país, dotadora de innumerables ventajas competitivas no reveladas, no ha sido comprendida cabalmente por ninguno de nuestros gobernantes. De ello da cuenta el famoso eje Orinoco-Apure propuesto por el Mi El anuncio público del veterano diplomático y canciller de Brasil de que se dirigiría al embajador venezolano en su país, para decirle que debía “respetar ciertos límites en la terminología", invita a revisar algunos textos sobre la diplomacia y los diplomáticos. François de Callières, secretario de Luis XIV y autor del que fue considerado manual de los diplomáticos del siglo XVIII –Negociando con Príncipes (1716)–, presentaba un razonamiento contundente: si para construir un hermoso edificio un país busca siempre a sus mejores arquitectos, ¿por qué no buscar a sus mejores negociadores para representarlo en el exterior?; si para la defensa de una nación se invierten años en formar paso a paso a un ejército profesional, ¿por qué no ser igualmente sistemáticos para evitar tener como representantes a “hombres de mediocre inteligencia… convirtiéndose por obra y gracia de las circunstancias en negociadores en países sobre los cuales todo lo ignoran”? De Calllières y, doscientos años más tarde, el también experimentado funcionario del servicio exterior francés Jules Cambón –El diplomático (1926)– coincidieron en colocar a la integridad moral como la más importante virtud de un embajador. En La Diplomacia (1939), el clásico estudio del inglés Harold Nicolson, se leen las virtudes que asegurarían la “inf «En el actual laberinto de Bush la única salida pareciera un cambio de gobierno.» En menos de treinta meses la Casa Blanca tendrá un nuevo presidente producto de las elecciones del 2008. La mirada de Bush sobre América Latina y sus más cercanos colaboradores –luego de la gira por la región- han orientado una política regional que en términos generales tiene la concepción de “recuperar el tiempo perdido” y, por otro lado, controlar bajo el esquema hegemónico los cambios en América Latina; buscando la estrategia de aislar a Venezuela como centro de referencia política y generar varios caballos de Troya en la región. La primera concepción geopolítica de la Casa Blanca es dividir la unidad de integración de Mercosur. Con la estrategia de la “conquista de los socios” de Venezuela haciendo atractivo el Tratado de Libre Comercio para países como Uruguay luego de firmarse el Tifa (acuerdo de inversiones entre EEUU y Uruguay). En esta estrategia, las negociaciones con Brasil sobre bioenergía despertarían el sentido de potencia regional y, por qué no mundial, que ha caracterizado la diplomacia de Itamaraty. El acercamiento a Brasil y a Uruguay está orientado a sembrar dudas sobre la política de integración de Venezuela hacia el Mercosur y hacia la política de integración energética enarbolada por Caracas. La segunda concepci «El zapatismo es un sólido movimiento construido desde abajo… El chavismo, en cambio, es un movimiento aluvional de masas excesivamente vertical, que se ha impulsado desde arriba y que depende en demasía del poder del Estado y del papel del líder.» Los derroteros del cambio social en América Latina han tenido dos grandes puntos de referencia en la última década: la revolución zapatista en México, liderada por el subcomandante Marcos, y la revolución bolivariana en Venezuela, liderada por Hugo Chávez. Son dos procesos atípicos que tienen grandes coincidencias, pero también grandes diferencias. Entre otras coincidencias, el movimiento mexicano y el venezolano se caracterizan porque sustentan sus proyectos políticos en el rescate de los valores e ideales de grandes héroes de la historia patria –Zapata y Bolívar, entre otros- en los cuales ven la guía y el ejemplo para rescatar la dignidad nacional y emprender la reorganización profunda de nuestras sociedades, llenas de injusticias sociales. En este sentido, ambos están llenos de ricos elementos míticos y simbólicos que rompen con los discursos típicos de la Ilustración. A su manera, los dos procesos han roto con las formas típicas de lucha por el poder que han caracterizado a los movimientos revolucionarios en el siglo XX. Chávez emuló a Salvador Allende al conquistar el poder por la La gira sí ayuda en mucho a elevar el perfil de EEUU como nación amiga. Como un primer paso hacia un mayor y mejor acercamiento hacia América Latina y cara a las elecciones estadounidenses de 2008, la recién finalizada gira regional de George W. Bush es exitosa. De entrada, esta gira evidenció una verdadera preocupación en Washington por el continente y una voluntad real de diálogo. Esto no sólo favorece las relaciones interamericanas, sino la posición de la administración Bush en los próximos comicios. Ello ayuda a la conquista del voto latino, que ya alcanza un 10% del electorado nacional. Por otra parte, pese a las críticas de algunos presidentes y las protestas de los sectores más radicales del continente (la mayoría atizadas por Venezuela), en general la voz y propuestas estadounidenses se hicieron sentir. Además de los acuerdos alcanzados, la maleta de iniciativas sociales para ayudar a la región en sus problemas de educación, salud y pobreza fueron bien recibidas por la mayoría de los gobiernos y por la opinión pública latinoamericana. Con esa especie de nueva Alianza para el Progreso, los republicanos se adelantaron a lo que propondrá el Partido Demócrata en la campaña electoral. Para sorpresa de propios y extraños, la conducta de respeto, proactiva y conciliadora que Bush mostró ante sus pares latinoamericanos (y que contrastó con la empleada por Hugo Chávez en su "contra gira"), fue clave en la receptividad obtenida. Cierto, la gira en poco mejora la deteriorada imagen de Bush y es insuficiente para contener el expansionismo revolucionario. No obstante, sí ayuda en mucho a elevar el perfil de EEUU como El 25 de marzo de 1957, Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo –los seis que en 1951 habían constituido la Comunidad Europea del Carbón y del Acero- firmaron el Tratado de Roma, creador de la Comunidad Económica Europea. La hoy Unión Europea celebra 50 años con casi 30 miembros. Superando enormes obstáculos, se ha construido, consolidado y ampliado un espacio político, social y económico inimaginable hace medio siglo. Con muy fresca memoria de los hombres y desconfianzas sembrados en la Segunda Guerra Mundial, no era poca cosa poner en manos de una autoridad común el manejo de materiales de la industria de armamentos, como el carbón y el acero. La larga historia europea de alianzas militares y guerras hacía difícil pensar que ese proyecto, presentado en mayo de 1950 por el ministro francés de Relaciones Exteriores Robert Schuman, permitiera superar rivalidades que, como la franco-alemana, habían hecho naufragar otras iniciativas en el período entre las dos guerras mundiales. “La paz mundial –sostenía Schuman- no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan”. Lo que proponía el visionario canciller ante las ya materializadas amenazas de la Guerra Fría era el fortalecimiento europeo a través de ‘la fusión de intereses indispensables para la creación de una comunidad económica’ que introdujese ‘el fermento de una comunidad más amplia y más profunda entre países que durante tanto tiempo se han enfrentado en d La labor de la Asamblea General de la ONU a los fines de consagrar núcleos normativos a favor de la internacionalización de ciertos espacios de interés mundial es realmente encomiable. Podemos destacar la expresión de esa preocupación a través de los siguientes instrumentos jurídicos internacionales: a) La Convención suscrita en París el 16 de noviembre de 1972, adoptada por la Conferencia General de la Unesco el 21 de octubre de 1972, denominada Convención del Patrimonio Mundial; b) El Tratado General sobre el Espacio Ultraterrestre (enero, 1979); c) Acuerdo sobre la Luna y otros cuerpos celestes (1979), y d) La Convención del Mar, 1982. En lo concerniente al primer instrumento, el objeto viene dado por el criterio de que “el patrimonio cultural y natural forma parte de los bienes inestimables e irremplazables de toda la humanidad”. En la lista del Patrimonio Mundial, mención Patrimonio Cultural, aparece la Universidad Central de Venezuela (Ciudad Universitaria – 2 de diciembre, 2000) bajo los criterios de “obra maestra de planeamiento moderno, arquitectura y arte” y “ejemplo excelente de la realización coherente de los ideales urbanos, arquitectónicos y artísticos del siglo XX: Constituye una interpretación ingeniosa de los conceptos y espacios de tradiciones coloniales y un ejemplo de solución de apertura y ventilación apropiado para su entorno tropical”. (Obra del Dr. Carlos Raúl Villanueva y un grupo de distinguidos artistas vanguardistas). Canaima (Patrimonio Natural) y la ciudad de Coro (Patrimonio Cultural) aparecen en la lista. En lo atinente al espacio ultraterrestre, la Agnu ini “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?” La Ley aprobada por la AN elimina el último resquicio de profesionalidad Desde el nombramiento de Nicolás Maduro en el 2006 como el nuevo Canciller se empezó a dar el último cambio de timón diplomático coincidente con la nueva etapa de radicalización que Hugo Chávez tenía prevista para apenas ganar la reelección presidencial. El Sr. Maduro ha pisado el acelerador de la politización del MRE para el logro de una "cancillería antiimperialista" y que fortalezca las relaciones con los revolucionarios del mundo, en especial con Cuba e Irán, puntas de lanza de "la gran alianza estratégica mundial". De allí el avance en la purga de los diplomáticos opositores y la remoción de sus cargos de los vicecancilleres y varios jefes de dirección. Es ostensible una posición política más radical en las nuevas designaciones. Ahora, en el año del chancho, la meta es cerrar el círculo de la diplomacia revolucionaria y antiimperialista con una nueva reforma parcial a la recién reformada (apenas en el 2006) Ley de Servicio Exterior. En efecto, la Ley que acaba de ser aprobada en primera discusión por la AN, elimina el último resquicio de profesionalidad e independencia que quedaba en la instancia encargada de definir el ingreso y los ascensos en el servicio exterior venezolano. En esta reforma se vuela del Jurado Calificador sus únicos dos miembros independientes, el designado por la academia y el escogido por el cuerpo diplomático activo. Sus miembros sólo serán designados por el presidente de l La corrupción política no es cosa nueva, ni mucho menos reciente: la utilización de recursos públicos para provecho privado tiene una historia tan larga como la humanidad, desde sus primeros y más elementales ensayos de organización. La corrupción ha acompañado, cual sombra, a la civilización; sombra tanto más oscura cuanto a menos reglas y frenos ha estado sujeto el ejercicio del poder. Así lo resume la bien conocida sentencia de Lord John Emerich Edward Dalberg Acton. Antes que él, constatadas las perversiones del absolutismo, grandes pensadores modernos –como Locke, Montesquieu y Rosseau- habían desarrollado la doctrina de la separación de poderes. También en el siglo XVIII leemos a los "padres fundadores" de Estados Unidos en las páginas de El Federalista: "La acumulación de todos los poderes, legislativos, ejecutivos y judiciales, en las mismas manos, sean éstas de uno, de pocos o de muchos, hereditarias, autonombradas o electivas, puede decirse con exactitud que constituye la definición misma de la tiranía". Hasta el presente, como revelan las "coincidencias" entre altos niveles de corrupción y autoritarismo, el ejercicio del poder con pocos o nulos controles es perfecto caldo de cultivo para las formas más destructivas de corrupción. Además, nuevas condiciones la favorecen en nuevas y más complejas modalidades que surgen en el amplio marco de la globalización y en el de la "antiglobalización". Es larga la lista de casos de corrupción que en nuestros días hacen ruido en los cables internacionales. En ella no sólo se encuentran acciones ligadas a actividades reconocidamente ilegales (tráfic No sorprenden las recientes declaraciones del embajador del Gobierno de la República Cooperativa de Guyana en Caracas, en las que hace pública la solicitud de que el gobierno de Hugo Chávez dé el paso adelante (a paso de vencedores revolucionarios) y abandone de una vez el contencioso por el territorio Esequibo. La petición no es nueva, como tampoco lo son las de los estados caribeños del Este para que nuestro país renuncie a la reivindicación sobre la Isla de Aves. De hecho, en su XXII Cumbre del 2001, el Caricom en pleno rechazó no sólo la reafirmación de la soberanía venezolana sobre la isla mostrándose incluso dispuestos a llevar el asunto al Tribunal de la ONU sobre Derechos del Mar, sino nuestra reclamación sobre el Esequibo. No importa que Guyana y el resto del Caribe hayan sido pieza central del proyecto chavista, que se hayan beneficiado tanto de la generosa cooperación petrolera. A la hora de la verdad, no titubean cuando se trata de defender lo que consideran su soberanía marítima o territorial. Siempre atentos a sus intereses, los caribeños aprovechan cualquier ventana de oportunidad para lograr sus objetivos. Es lo que el gobierno guyanés está haciendo ahora, muy sagazmente, justo en el momento en que Hugo Chávez se dispone a entrar sin fachada alguna en el socialismo y el antiimperialismo del siglo XXI; justo cuando el Presidente confiesa que nuestro país presentó el reclamo a su vecino sólo por presiones de EEUU. Además, las razones del vecino son impecables: ¿acaso Venezuela y Guyana no son ahora hermanos socialistas?, ¿acaso desde hace años el gobierno venezolano no dejó de objetar el otorgamiento de conce |