Blogia
FIRMAS DE FaCES

Los tres ceros / Ronald Balza Guanipa

Los tres ceros / Ronald Balza Guanipa

Ninguna de las razones presentadas por el gobierno a favor de la llamada "reforma monetaria" es aceptable:

1. Es falso que eliminar tres ceros implique fortalecer el bolívar. La inflación es causada por el aumento de la liquidez derivado del gasto fiscal interno. Los controles de precios y de cambios únicamente contribuyen a provocar escasez y aparición de mercados negros.

2. Es falso que la eliminación de tres ceros reduzca el número de billetes por persona y por esta vía los costos del BCV. Todos los billetes y monedas actualmente en circulación se perderán, incluyendo las recientes monedas de Bs. 1000, y deberán ser sustituidos por nuevas unidades cuya vida útil dependerá no de sus materiales de elaboración, sino de las políticas inflacionarias del gobierno. Sumando lo perdido a lo que deberá acuñarse e imprimirse para la "reforma" el número de unidades por persona aumentará considerablemente.

3. Es falso que eliminar tres ceros y aprobar una Ley de Redondeo resolverá el problema de redondeo, puesto que éste depende de las proporciones de monedas y billetes de distinta denominación que coloque en circulación el BCV por región del país. Actualmente la cantidad de cambio existente es insuficiente para algunas denominaciones, según cifras oficiales.

4. Es falso que eliminar tres ceros simplifique los cálculos de los consumidores. Actualmente los decimales no se utilizan en los precios. Eliminar dos ceros equivaldría únicamente a "correr la coma". Eliminar tres ceros obliga a aprender a usar una nueva moneda.

5. Es falso que eliminar tres ceros provoque efectos psicológicos "positivos". Si causa una falsa impresión de mayor poder de compra los efectos psicológicos determinantes derivarán de la frustración. Ello, aparte de negativo, es peligroso.

6. Es falso que una Ley de Redondeo aumente la seguridad jurídica y reduzca la discrecionalidad cuando el gobierno amenaza con expropiaciones y acusa de la inflación a los productores y comerciantes. Por el contrario, eliminar ceros negando oficialmente presiones inflacionarias y aprobando multas y sanciones contra "especuladores" causa inseguridad jurídica y disminución de los negocios, aumentando la escasez de productos regulados y el riesgo de saqueos similares a los de febrero de 1989 y abril de 2002.

Aun cuando no es cierto nada de lo que el gobierno afirma y de todos modos piensa llevar a cabo la "reforma" en menos de un año, es indispensable explicar de inmediato:

1. ¿Cuáles fueron las recomendaciones del informe técnico del BCV mencionado por Maza Zavala según V. Salmerón en El Universal del 27.07.06?

2. ¿Cómo se reemplazará el efectivo en manos del 65% (o más) no bancarizado de la población venezolana?

3. ¿Cómo se hará llegar el efectivo a los comerciantes en pueblos y ciudades? ¿En cuánto tiempo y por qué medios?

4. ¿Cuánto tiempo coexistirán las dos monedas?

5. ¿Cómo se verán afectados los contratos que estén vigentes antes y después de la "reforma"?

6. ¿Cómo se conducirá la política informativa? Dado que los objetivos divulgados para emprender la "reforma" no se alcanzarán con ella, ¿se insistirá en culpar a los "especuladores" de cualquier fracaso? ¿Cómo se evitarán probables saqueos en dicho caso? Por el contrario, ¿no estimulará el gobierno posibles saqueos al dirigir su política informativa y sus medidas fiscales a colocar a los comerciantes bajo estado de sospecha?

La improvisación sobre este punto empeorará innecesariamente el escenario económico, político y social de 2008, previsiblemente difícil desde hoy.

Ronald Balza Guanipa / Profesor Investigador UCAB-UCV

(Enviado el 17-02-07.)

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

Grecia -

Estoy de acuerdo. Se trata, no más, de otro de esos trapitos de agua tibia con que pretenden aliviar (por no decir "curar", que es lo que supuestamente esperan las autoridades) un problema que no depende de percepciones psicológicas, ni de ergonomía laboral a la hora de hacer cálculos, ni de nada de lo que argumentan... Hay muchas omisiones respecto a esta decisión, que se ha tomado de forma apresurada, impulsiva, superficial e inconsulta... Recientemente dí con una serie de trabajos académicos publicados por el autor y en efecto no me sorprendió lo que el economista, inteligente y argumentativamente, expone. Al final, quienes pagaran los errores de esta medida, de una forma perjudicial, serán los que menos tienen, y se les acusará de ello a los comerciantes que en nada tienen la culpa que la pelota se las tiren de "a bombita".
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres