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FIRMAS DE FaCES

Hombre nuevo, autoritarismo y pensamiento único / Amalio Belmonte

Hombre nuevo, autoritarismo y pensamiento único / Amalio Belmonte

«Los revolucionarios más proclives a la retórica mística llevan largo tiempo reclamando al hombre nuevo que regenerará el orden del mundo y por eso idealizan la generosa pureza de los jóvenes, es decir su falta de experiencia que se transforma fácilmente en radicalismo manipulable.» (Fernando Savater, El valor de educar)

Insisten lo voceros de la educación oficialista en su afán por regenerar la sociedad venezolana y exorcizarla de pecados pretéritos. Inmersos en el credo autoritario de la revolución bolivariana, proponen purificar conciencias juveniles mediante valores contenidos en la visión unidimensional del gobierno. Lo ha dicho el ministro Adán Chávez, replicado a través del inmenso monopolio del aparato comunicacional oficial: “La educación es para construir la ideología nacional (dixit) y sustituir los valores capitalistas (?) por los valores del socialismo”.

 

No es asunto para discutirlo con maestros, profesores, estudiantes, gremios y padres, e investigadores de la educación. Tampoco incluye la consideración de la variada y calificada documentación generada por la academia. Convienen en que es tarea  de militantes disciplinados, organizados en pelotones y compañías para anunciar el porvenir iluminado con el neón Socialismo o muerte. No se admiten disensos ni dudas. Moral y Luces debe ser un motor indetenible e indiscutido, sentencia el ministro:

 

“Los convoco a ustedes, brigadistas del siglo XXI, a transformarse en ejército patriota que desbordará todos los espacios del país llevando la ética y la moral socialistas, que impulsará la libertad de conciencia, el discernimiento político y la preparación que necesita la nueva Venezuela.”

 

La tropa del Ministro Chávez debe precaver a la juventud para que no apueste, a través del estudio sistemático, por futuros más provisorios, so pena de alienación capitalista. Quiere protegerla de las autocríticas y flagelaciones vividas por ministros, gobernadores, diputados y alcaldes, proclives al Presidente, y de la permanente penitencia por el ascenso que les proporcionó la educación, en tiempos de gobiernos anteriores. Por ello dirigen la cruzada del socialismo autoritario hacia adolescentes y niños en los cuales esperan conseguir menos resistencia y mayor deslumbramiento ante el señuelo de la revolución. Dice Savater que los revolucionarios prefieren para el trabajo ideológico a las mentes libres de toda malicia, se ahorran preguntas comprometedoras. Esto explica que el debate no consiga campo propicio en medios bolivarianos.

 

La actuación de las brigadas debería preocupar a los ministros responsables del “Motor Moral y Luces”. Las profilaxias ideológicas planteadas prestan mucha atención a quienes recibieron educación liberal. Además estos funcionarios, con razón, son proclives a mostrar orgullosos, pergaminos otorgados por universidades anglosajonas .Durante el lapso de 1966 -1976 guardias rojos, prestos a construir la nueva China reeducada, actuaron contra funcionarios y dirigentes del Partido, humillándolos públicamente, encarcelándolos y muchas veces ajusticiándolos, porque su formación intelectual no era suficientemente pura, mantenían vicios de la vieja China. Las palabras del guardián mayor de la educación a los brigadistas son muy elocuentes: "En este motor, todos nos asumimos como una gran escuela que formará al ser social necesario para crear la nueva República".

 

Es igualmente aconsejable revisar la historia de los buscadores del hombre nuevo, para no despertar al fantasma de Robespierre procurando la regeneración de Francia, o a Pol Pot, sacrificando a más de un millón de camboyanos para reeducarlos en la pureza del campo, con el mismo frenesí utilizado por Heinrich Himler para conseguir en los campesinos bávaros al nuevo y puro alemán. No menos enseñanzas contra la obediencia y la subordinación renovadora conseguimos en el derrumbe de todos los muros stalinistas de Europa.

 

El clarín marcial, asiente el gobierno, es el antídoto contra los valores capitalistas, entendiéndose por tales la pluralidad, la democracia representativa, la tolerancia, el respeto a la diversidad y el derecho natural de cada persona para construir su proyecto de vida. No pueden existir historias particulares, espetan los dueños del poder, ruborizando a sociólogos y antropólogos. Concluyen en que sólo hay lugar para un único, para el César indispensable en los procesos revolucionarios, quien puede ejercer y extender su individualismo hasta la omnipotencia. Todo lo demás debe sumirse en un colectivo indiferenciado controlado por el dueño del poder.

 

Los valores que dice combatir el oficialismo son el resultado de siglos de lucha que todavía no terminan por consolidarse en todas las sociedades. No es tema que se pueda resolver en los términos simplistas que propone el gobierno. El asunto es de mayor trascendencia, están en juego las reservas democráticas desafiadas por el autoritarismo, indispensables para hacer de la educación el factor esencial de la civilidad.

 

Así, los autonombrados dueños de las virtudes solidarias, de la preocupación por lo público y la actuación colectiva, quieren como contrapartida ante ese sacrificio, que nos coloquemos en posición de firme para cumplir la reciente orden del timonel criollo del poder: “Miraflores, Pdvsa, la FAN, trabajadores del sector público y privado, tendrán que participar en la jornadas del motor moral y luces”. Eso sí, con base en lo el gobierno quiere y cree.

 

El Presidente se ha quejado por los vestigios democráticos que se pasaron por alto en la vigente Constitución. Se refiere a los principios que consagran derechos fundamentales. Respondiendo a esa preocupación la Presidenta de la Comisión de Educación, Cultura y Deportes de la Asamblea Nacional se ha apresurado a plantear que la segunda discusión del Proyecto de Ley Orgánica de Educación se hará en el marco de la Reforma Constitucional que el Jefe del Estado desea, y tomando en cuenta los objetivos del Socialismo del Siglo XXI. Bajo esa premisa ¿Habrá lugar para  la consulta democrática y la discusión con los distintos sectores del universo educativo del país, o se les intentará someter al criterio único del oficialismo?

 

Es probable una reforma de la Carta Magna para instituir al socialismo autoritario como valor político supremo y determinar que la educación es el aparato ideológico de ese disparate. Para los universitarios no debe haber dudas, es imposible el régimen de libertad académica y autonomía universitaria bajo un sistema político que prohije el pensamiento único.

 

(Enviado el 24-02-07.)

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