Blogia
FIRMAS DE FaCES

La misión Milagro y el muro de Berlín / Armando Córdova Olivieri

La misión Milagro y el muro de Berlín / Armando Córdova Olivieri

En 1989 cayó el muro de Berlín y el mundo vio no sin asombro y sorpresa, un desenlace cuya dinámica nada tuvo que ver con la casualidad.  Hoy, la lectura mas o menos generalizada de tan importante evento, es la de declarar perdedoras a las economías centralizadas de Europa oriental en la gran guerra fría y, con la calma que ofrece la distancia cronológica y epistemológica, algunos analistas coinciden en que el muro de Berlín, no pudo contener el efecto mostrador que sobre el mundo socialista, proyectaba otrora, la opulente Alemania Occidental, catalogada entonces y en la actualidad, como una de las economías capitalistas mejor engrasadas.

 

Sin ánimo a entrar en la estéril polémica de, si es cierto o no, que el efecto mostrador fue el causante de tan aparatosa caída, hagamos el ejercicio metodológico de aceptar tal premisa como valida, partiendo del hecho de que, desde la perspectiva de la “quinta disciplina” (título que Peter Senge le concede a la Dinámica de Sistemas) son precisamente este tipo de efectos los que, operando de manera oculta y contraintuitiva, resultan clave para la comprensión ex post de los fenómenos sociales.

 

La misión milagro, uno de los logros indiscutibles del presidente Hugo Chávez, comporta en sus entrañas, la estructura clásica de causalidades para la operación de los efectos que aquí mencionamos, porque durante su instrumentación temprana, fue necesario establecer un puente aéreo bidireccional entre Cuba y Venezuela para el traslado masivo de individuos desde y hacia ambas naciones.

 

Dentro de cada uno de los universos de los implicados en este doble tráfico de personas, opera un sin número de circunstancias que, como resultado, dejan un recuerdo individual sin igual, dentro del conjunto de todas las experiencias individuales, que en el caso particular de la Misión Milagro,  significó para muchos, un hito muy (si no el más) importante en la vida de cada uno de ellos.

 

En un caso, los médicos y técnicos cubanos, tuvieron contacto en forma masiva y prolongada, con una realidad signada por una opulencia sin control, mientras que por el otro lado, los afortunados venezolanos que vieron  curados sus males en la milagrosa isla de cuba, tuvieron contacto, en este caso efímero pero impactante (para la mayoría se trataba de la primera oportunidad de apreciar otras latitudes), con una realidad marcada por el desesperado esfuerzo personalista, de controlar la carestía. ¿Cuál será el resultado de todo esto? ¿Existe algo previsible y evitable gracias al tratamiento anticipado de la situación?

 

Ya tenemos indicios de que, en el primer caso, ha habido cierto nivel de deserción cuya verdadera dimensión, ofrece una importante  señal que deberá ser interpretada de manera oportuna, no solo por las autoridades del gobierno de Venezuela, sino que debe ser especialmente tratada por sus homologas, en la república cubana. ¿Cómo será el recuerdo de lo que vivieron los venezolanos en Cuba? Existen no pocos ejemplos en la historia reciente de la humanidad para sentir la necesidad imperiosa de entender y controlar los efectos colaterales, indeseados y no esperados de las decisiones que se toman para el control y regulación de la sociedad (remember Caucescu et al.).

 

Me atrevo a anticipar, que muchas de esas experiencias individuales dejó alojado en algún lugar del subconsciente colectivo, una semilla cuya evolución posterior puede influir de manera significativa el idílico y simbiótico encuentro entre dos estructuras sociales de similares características étnicas, rodeadas cada una de circunstancias políticas y económicas no conciliables.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres