Blogia
FIRMAS DE FaCES

El bono de PDVSA / José Guerra

El bono de PDVSA / José Guerra

Al concluir la colocación del nuevo endeudamiento de PDVSA por US$ 7.500 millones, la deuda de la empresa petrolera al primer trimestre de 2007 habrá alcanzado a US$ 12.000 millones al contabilizarse US$ 1.000 millones tomados a préstamos con el banco BNP de Francia y US$ 3.500 millones con la empresa japonesa Mitsui-Marubeni. Este ritmo al cual se está endeudando PDVSA tiene su explicación en el hecho de que la compañía consumió todo su flujo de caja de 2006 en una espiral de gastos no vinculados al negocio petrolero que ha resentido sus finanzas. No tuvieron las autoridades fiscales ni los administradores de PDVSA la prudencia de aprovechar la coyuntura de un mercado petrolero excepcionalmente favorable para fortalecer un fondo de ahorro como era el FIEM con el objeto de contar con recursos para apuntalar los planes de la empresa. Optaron por una política de gasto sin tasa ni medida y ahora deben concurrir a pedir dinero prestado ante unos venezolanos ávidos, que utilizan los bonos de PDVSA no para ahorrar sino más bien para adquirir dólares. 

La gran falacia de esta operación de emisión y colocación de la mayor proporción de deuda que se haya hecho en Venezuela consiste en presentarla como una forma para financiar la expansión de los negocios de la empresa cuando en realidad de lo que se trata es de tapar el déficit de una gestión sin transparencia en el manejo de gigantescos fondos públicos y la ejecución de proyectos  nacionales e internacionales tales como el aporte a las escuelas de samba en Brasil, una compaña publicitaria dispendiosa tanto en Venezuela como en el exterior, la venta de petróleo a descuento, el regalo de combustibles a países desarrollados y la reciente adquisición de la CANTV y la Electricidad de Caracas, todo lo cual ha comprometido la liquidez de PDVSA. Este deterioro financiero ha ocurrido en el contexto de precios del petróleo a niveles elevados que sin embargo han sido insuficientes para el financiamiento de un festín de gasto que pareciera no tener límites.  

El hecho de que PDVSA haya tenido que emitir su deuda en dólares refleja la profunda desconfianza que existe en el bolívar como signo monetario nacional en un entorno donde se programa una reconversión monetaria y a la nueva moneda se le denominará bolívar fuerte.  Es la falta de confianza en el bolívar lo que ha llevado a PDVSA a dolarizar su deuda toda vez que en cualquier caso deberá concurrir ante el BCV a comprar los dólares con los bolívares que obtuvo por la deuda emitida. Mientras la empresa se endeuda, todavía se desconoce sus estados financieros auditados y su verdadera salud financiera.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres