Blogia
FIRMAS DE FaCES

El Imperio contraatacó / Demetrio Boersner

El Imperio contraatacó / Demetrio Boersner

Aunque el presidente Chávez y su gobierno alegan que los más recientes acontecimientos internacionales representan éxitos de su lucha “antiimperialista” y por un mundo multipolar, un análisis objetivo de las tendencias más bien indica que los Estados Unidos está saliendo de su aislamiento y refortaleciendo su posición geoestratégica. 

Es cierto: la guerra de Irak, criticable desde el principio e iniciada a espaldas de la comunidad mundial, se salda en una derrota de Estados Unidos y ha desprestigiado al presidente Bush y su equipo neoconservador. El unilateralismo de la política exterior norteamericana desde el 11-S hasta el fin del primer mandato de Bush provocó irritación mundial y fortaleció, por reacción, tendencias multipolares rebeldes. 

Sin embargo, desde noviembre del 2006 hasta la fecha, se ha producido un notable reacercamiento entre EEUU y sus críticos europeos y asiáticos, así como un avance de la estrategia norteamericana en América Latina. La victoria electoral demócrata provocó una reacción realista de Bush, quien dialogó con la nueva mayoría parlamentaria e inició un viraje parcial hacia una diplomática más conciliadora y multilateral. Las fuertes divergencias, estratégicas que hace un año existían entre Estados Unidos y Europa Occidental son cosa del pasado. Hasta la rivalidad aeronáutica ha sido sustituida por un acuerdo de “cielos abiertos” y una fusión de capitales. Entre China y Estados Unidos ha surgido un nuevo clima de consultas. Washington ha sabido manejar la crisis de Corea del Norte en forma multilateral, en armonía con Japón, China y Corea del sur. En su enfrentamiento con Irán, los estadounidenses han comenzado a moderar su actitud, acercándose un tanto a la de las demás potencias.  

En el hemisferio occidental, la reciente gira de Bush ha resultado exitosa, más de lo que en su momento se creía. El acuerdo estratégico con Lula sobre el desarrollo del etanol y otros temas modifica el escenario interamericano en un sentido más favorable a Estados Unidos, que armoniza sus intereses con los de Brasil. Igualmente significativa es la ofensiva diplomática mexicana (con respaldo de EE UU) para empujar el TLC de América del Norte, a través del Plan Puebla-Panamá, hasta el istmo de Darién donde se enlaza con el Plan Colombia-Andino. Nada más ajeno a la realidad, pues, que el anuncio chavista de una presunta derrota generalizada del “imperio” a manos de un “bolivarianismo” triunfante. 

El Nacional, Hora Mundial, 25-04-2007.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres