Blogia
FIRMAS DE FaCES

Las vidas de otros / Heinz R. Sonntag

Las vidas de otros / Heinz R. Sonntag

Las vidas de otros es el título de una película reciente, hecha por el joven director alemán Florián Henckel von Donnersmack. La cinta narra un episodio de las vidas de dos grupos de personas durante los últimos 5 años de la República Democrática Alemana (1984-1989), aquella cuyo partido se llamada SED, acrónimo alemán de Partido de la Unidad Socialista. 

Uno de los grupos está integrado por intelectuales disidentes, el otro tiene la función de supervisarlos: son funcionarios del Servicio Estatal de Seguridad. La base sobre la que descansa el argumento es que este servicio había tejido una red de total supervisión sobre todos los ciudadanos del Estado, dentro de la cual el espionaje y la denuncia de cada quien contra cada quien son importantes mecanismos. 

De este modo, las vidas de unos y otros son siempre de otros, en tanto que entre los disidentes hay quienes participan -obligada o voluntariamente- de esos mecanismos y entre los funcionarios hay quienes simpatizan con, y hasta favorecen a, los disidentes (aunque los supervisen al mismo tiempo). 

Para mí, la parábola de una situación así es la más perfecta y más acabada forma de totalitarismo. Semánticamente, el uso de “otros” presupone la existencia de “unos”. Pero entre las vidas de quienes nos habla el director (y autor del guión) se borran las diferencias entre unos y otros. La supervisión del Estado sobre todos los ciudadanos hace que las subjetividades de los unos y los otros se solapen, incluso se confundan e interpenetren. Esto es precisamente el “hombre nuevo” del totalitarismo, sobre todo hoy. 

Aún no hemos llegado al totalitarismo, pero estamos en camino. Si nos regimos por las definiciones de éste, sus tres pilares son: (a) una ideología, (b) un partido único jerárquico y (c) un aparato militar represivo independiente, fuera de los reglamentos y normas institucionales. El socialismo del siglo XXI, con su eslogan “patria, socialismo o muerte”, es sin duda una ideología del totalitarismo y está en proceso de refinamiento por los “asesores” del teniente coronel. 

El partido esta en vías de construirse, con el líder único, infalible, a quien todos debemos obediencia y hasta la anticipada. El aparato militar represivo independiente también está construyéndose, aunque la parte encargada de la represión aún está coja. 

El fin último de esos tres motores, además de los auxiliares, es la formación del “hombre nuevo”, nada más y nada menos que esa simbiosis del uno y el otro en la misma persona, siempre la otra sin referencia a la una. 

El Nacional, 02-05-2007.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres