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FIRMAS DE FaCES

El crecimiento / D. F. Maza Zavala

El crecimiento / D. F. Maza Zavala

La economía venezolana ha venido creciendo, desde 2004, a tasas verdaderamente elevadas, que promedian 11% anual, prácticamente sin precedentes en el país. La apreciación general es que se trata de una reacción a la declinación de la actividad económica que se registró en años anteriores. Otra apreciación es la de que tal crecimiento ha sido posible gracias a los elevados precios del petróleo, que han permitido ingresos sustanciales, cuya utilización mediante el gasto público ha estimulado extraordinariamente la demanda de bienes y servicios, especialmente de consumo y, en razón de ello, ha reactivado el aparato productivo. La recurrencia a la importación ha sido posible por la disponibilidad de divisas; pero la importación pone en dificultades a la producción interna. La necesidad de inversiones para aumentar y mejorar la capacidad productiva se deja sentir cada vez más y no se evidencia una política efectiva para la inducción de esa inversión. 

No basta con crecer a elevadas tasas: hay que procurar que el contenido del producto corresponda a las necesidades económicas y sociales del país, a corto, mediano y largo plazo. Se trata de que el producto contribuya a la elevación del nivel de vida y de su calidad. Un aspecto significativo es que la actividad económica en expansión requiera mayores cantidades de fuerza de trabajo y que, por tanto, se generen ingresos para la mayoría social. La reproducción endógena de la demanda es condición indispensable para que la generación de riqueza sea sostenible. Si la demanda obedece en buena medida a subsidios, por ejemplo, no hay garantía de sostenibilidad económica. 

El crecimiento económico puede llegar a ser inconvenientemente acelerado, lo que implica la necesidad de moderarlo en un momento determinado, para evitar el recalentamiento de la economía que propicia inflación. Los países industrializados mantienen alertas ante las presiones inflacionarias y prefieren tasas moderadas y estables de crecimiento concordantes con tasas “naturales” de desempleo e inflación. Los países que procuran desarrollarse ostentan tasas de crecimiento algo más elevadas que las de aquellos y bajas tasas de inflación, entre ellos, Venezuela lucha por reducirlas; pero los problemas del desarrollo no han sido resueltos: inestabilidad, desempleo, informalidad, pobreza, fuerte desigualdad, inseguridad física y social, entre otros. Venezuela probablemente continúe creciendo pero a tasas menos considerables, quizás 5 y 6% anual. Hay que darle calidad y sustentabilidad al crecimiento y proyección social. 

El Nacional, 09-05-2007.

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2 comentarios

Eduardo Gavotti -

Suena bellísimo todo el relato del desarrollo endógeno. De verdad desde que estudiaba en bachillerato, junto a un grupo de compañeros nos preguntabamos ¿por qué importar? ¿por qué no producir acá y así se elimina el desempleo? Ingenuos no?? Amigo le hago la pregunta del millón: cómo se va a sustentar un modelo de desarrollo endógeno cuya fuente es el Estado y no tiene planes de hacer que la economía se mueva sola sino totalmente controlada por el mismo? Cómo explicas el déficit en cuenta corriente de 47% y los impactos de una potencial caida de los precios del petroleo, que son los que en última instancia mantienen en pie todo este proceso? Pregunto tambien, no es mejor intentar políticas de coordinación entre nuevos empresarios y el Estado Venezolano, donde cada quien haga lo que mejor sabe hacer o lo que le corresponde? Evidentemente si le das concesiones a 3 o 4 panas, se van a continuar "rumbeando" a este país como siempre lo han hecho, pero no crees que la solución de que el estado debe actuar para que mejoren las condiciones de vida garantizando lo que le corresponde en lugar de anular progresivamente las alternativas de las personas, llevándonos hacia un único camino, ese socialismo del siglo XXI en donde aunque suena muy bonito ese amor por el otro, no se ve para nada bonito como mi país no podrá lograr lo que otros si han logrado, ni se ve para nada bonito como en este proceso de transición hacia un nuevo país se ha dado una transferencia continua de todos los Venezolanos al Gobierno, y vaya que se han forrado las personas que están cerca de la torta y no le dan a los demás!!! Entonces cuando ya todos tengan cuentas en las Islas Cayman, ahí que venga el socialismo!

Venezuela no quiere eso, Venezuela quiere regresar a donde una vez estuvo. Pero parece que sigo siendo ingenuo creyendo en utopías...aunque bueno, yo con mi utopía y tú con la tuya, porque te estan engañando.

Saludos

Cristopherd J. Alaña -

Estimado prof. Maza Zavala.,

Espero que se encuentre bien de salud, junto a sus seres queridos., realmente pienso que uno de nuestros problemas como estudiosos de la economía, es que en Venezuela desde la formación académica y universitaria nos declinamos más por el concepto de crecimiento que por el concepto del desarrollo y Venezuela antes los cambios políticos-sociales y económicos, que estamos viviendo -considero- que nuestro crecimiento económico debe ajustarse a nuestras políticas de desarrollo endógeno.

Los seres humanos cuando son capaces de concebir ideas para convertirlas en proyectos tienen suficientes motivos de alegría y razones para construir nuevos retos, más aún cuando se habla de un Socialismo para el siglo XXI; es por ello que la teoría y la práctica de la planificación se hacen necesarias, por no decir imprescindibles, para lograr una transformación socioproductiva en una sociedad como la venezolana en donde únicamente se consideraba el crecimiento económico, a partir de modelos importados. En Venezuela jamás se planteó una propuesta de desarrollo económico formulada sobre la base del mejoramiento de las condiciones de calidad de vida, y es precisamente en el 2004 cuando se profundiza en programas que dignifican la calidad de vida para las venezolanas y los venezolanos, a partir de las misiones sociales que son parte de un proyecto político que reconoce al desarrollo económico endógeno como elemento transformador del sistema económico heredado.

Un elemento importante en el concepto de desarrollo sostenible es el cultural. El verdadero desarrollo tiene que partir del respeto y la promoción de la cultura. Si la cultura y el desarrollo no marchan en la misma dirección, ambos se condenan mutuamente al fracaso. Es en última instancia, la cultura la que da firmeza al desarrollo y lo hace realmente duradero de allí que Carlos Tünnermann Bernheim afirma: "El desarrollo debe estar anclado en la cultura de cada pueblo y diferenciarse de acuerdo con las características de los diversos grupos étnicos y culturales.

La economía social que surge en Venezuela, incorpora la conformación de Cooperativas y empresas de producción social, junto a los Consejos Comunales y Bancos comunales (organizaciones comunitarias) contribuyen a la construcción de una sociedad plural más participativa, democrática y solidaria, manifestándose como agente clave del desarrollo endógeno. No se trata de desarrollo autárquico, por el contrario significa utilizar para los propios propósitos y objetivos regionales o locales lo mejor del entorno, lo más pertinente para la problemática propia de Venezuela en su proceso de transformación socioproductiva.

El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1991, para develar el falso planteamiento de la consideración de desarrollo y crecimiento como dos cuestiones diferentes: “De la misma forma que el crecimiento económico es necesario para el desarrollo humano, el desarrollo humano es esencial para el crecimiento económico”, o también: “El problema no es saber cuál debe ser el volumen de crecimiento, sino qué crecimiento se debe buscar”.

Todas las comunidades territoriales disponen de una serie de recursos económicos, humanos, institucionales y culturales, que constituyen su potencial de desarrollo endógeno, a saber: estructura productiva, mercado de trabajo, capacidades empresariales, estructura social y política, tradiciones, cultura, etc. De acuerdo con este razonamiento, el desarrollo endógeno es el proceso que surge de la capacidad de la población en un determinado territorio para liderar sus propios cambios, por medio de la movilización de su potencial y con el objetivo de mejorar el nivel de vida.

Para efecto de un Proyecto Nacional como el Bolivariano que se desenvuelve en Venezuela, con propósitos de transitar al socialismos del siglo XXI (aún por describirse); el desarrollo endógeno es un proceso auto-direccionado (teórico-práctico) como su resultado (bienes y servicios tangibles e intangibles), que generan cambios cualitativos y cuantitativos en un sistema socio-político-económico-cultural concreto, todo esto originado, aunque no exclusivamente, de causas internas.

Por tanto, el desarrollo endógeno venezolano es un proceso en gran parte imprevisible, puesto que depende de los sujetos sociales de endogeneidad, concretos, creativos, inteligentes, protagónicos, participativos, reflexivos y altamente comprometidos. En este sentido, tendría tres dimensiones, a saber:

1.- Económica, que confiere a los empresarios locales el papel de organizadores de los factores productivos sociales para generar un nivel de productividad que haga posible competir en los mercados.

2.- Sociocultural, que se representa por los valores e instituciones locales que sirven de base al proceso de desarrollo.

3.- Político-administrativa, representada por un conjunto de políticas territoriales que permiten la creación de un entorno económico social favorable, capaz de desplegar las potencialidades locales y de proteger al territorio de interferencias externas.


Con cuatro propósitos en el contexto venezolano:

1.- Diseño y ejecución en el marco de un proyecto nacional.

2.- Producción de un cambio estructural.

3.- Construcción de un país soberano, maduro, singular y equitativo.

4.- Profundización democrática.

Las divergencias en los modelos de desarrollo endógeno

La génesis del desarrollo económico endógeno está en sus condiciones intrínsecas, desde adentro o desde abajo, guiado por el marco de las condiciones geoculturales del hombre en relación a su medio y a su productividad, ya que otras teorías analizadas son factores extrínsecos. Por tanto, el capital humano, la investigación y el conocimiento son las fuerzas motrices de este proceso.

Los modelos de desarrollo endógeno parten de la tradición neoclásica e introducen distintas variaciones, algunos toman en consideración: los rendimientos de escalas crecientes y los efectos de propagación o difusión (modelos de derrame) que introducen el cambio tecnológico endógeno (modelos neoschumpeterianos), y en su conjunto predicen la divergencia en el desarrollo económico.

El camino de la transformación productiva ya dejó de gatear y ahora inicia sus primeros pasos, por tanto, debemos disponer de los instrumentos –objetivos y subjetivos- para medir el impacto las misiones sociales; pero no con el tradicional enfoque de la medición de la pobreza a partir del crecimiento económico, y peor aún, con el enfoque neoclásico que considera el ingreso, como lo hacen el Banco Central de Venezuela (BCV) y el Instituto Nacional de Estadística (INE); es imprescindible el debate acerca del diseño de un nuevo enfoque para medir el Desarrollo Económico Endógeno en donde se evidencie, tal y como se estableció en este artículo, el impacto en las condiciones de mejoramiento de vida, a partir de la condiciones educativas, socioproductivas y de beneficios sociales, cuyo progreso impacta en el Índice de Desarrollo Humano de manera inmediata, porque se infiere que las misiones están mejorando la esperanza de vida, los niveles educativos y el ingreso.

Desde la perspectiva sociopolítica, las misiones tienen que ser estudiadas en conexión con el proyecto bolivariano para comprender su diseño y las acciones que abarcan, a fin de comprender los cambios sociales que persiguen cada uno de éstas misiones, y a nivel económico identificar la introducción y el desarrollo del modelo endógeno, la estructura generada.

El proyecto de desarrollo endógeno, a su vez, se inserta en un momento de transición para el país -año 2004-, cuya naturaleza y desenlace es vital. Ese momento se puede caracterizar, primero, por el inicio de la transformación del modelo socioproductivo y la transición del sistema político económico hacia el socialismo del siglo XXI, que aún está por definirse; y segundo, por la solicitud de un referendo revocatorio al mandatario nacional.

Las misiones son un laboratorio que permite observar y medir los efectos de la aplicación de las políticas gubernamentales, así como una ventana a través de la cual mirar sus posibles trayectorias. Hay quienes opinan que la ratificación del Presidente de la República se debió a la implantación de las misiones, las cuales se iniciaron con Robinson I en el año 2003, acompañado por el gobierno cubano quien asesoró en el método “yo si puedo”.

Por lo tanto prof. Maza., debemos estimular el debate hacia el desarrollo (desde su contexto de mejoramiento de las condiciones de la calidad de vida), y luego discutir las formas de crecimientos acorde con el momentos histórico.

Quedando de Ud.

Cristopherd J. Alaña

crist_academico@yahoo.es
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