Blogia
FIRMAS DE FaCES

La reforma constitucional, la universidad y las proposiciones del ministro Luis Acuña / Amalio Belmonte

La reforma constitucional, la universidad y las proposiciones del ministro Luis Acuña / Amalio Belmonte

En el documento presentado por el Presidente de la República para consideración de la Asamblea Nacional no hay referencia directa sobre el tema educativo en general tampoco sobre la Universidad.

Sin embargo, los cambios propuestos modificarían de forma profunda el modelo de sociedad y Estado existente en Venezuela lo cual incluye al Sistema Educativo. El carácter inclusivo de esa Reforma Constitucional ha sido interpretado de forma muy elocuente por el conocido historiador, profesor Germán Carrera Damas. Ha dicho que se trata de demoler la República Liberal Democrática establecida desde el siglo XIX y consolidada durante los gobiernos democráticos del siglo XX, por parte de "...los confabulados de una agenda secreta, que ahora acentúa sus índole militarista  contraria tanto a la democracia  como a la República Liberal, y asumen, como máscara de su arcaico militarismo, la máscara de un socialismo extranjerizante, indefinido e indefinible".[1]

Así, La Reforma, cuya naturaleza es la personificación del Estado en la figura del Presidente, nos señala un Poder Popular que se derivaría de las "células geohumanas del territorio" como núcleo del Estado socialista (Art... 16). También asiente que los Consejos del Poder Popular (Art. 70), constituidos entre otros por los consejos estudiantiles, son medios de participación y protagonismo para la construcción del socialismo. No concibe el Jefe del Ejecutivo Nacional organizaciones ciudadanas que no se sometan al imperativo del Socialismo del Siglo XXI, por lo que se tornarían discutibles o sin legitimidad formas de autoridad diferentes. Recordemos su parecer acerca del poder constituyente como proceso permanente en detrimento de lo constituido.

La magistrada que preside la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, indulgente con la aspiración de la máxima instancia del poder, ha expresado que es posible extender la discusión de la reforma a otros aspectos no incluidos en los artículos propuestos: "...porque debe haber armonía en el articulado general. En aras de esa sincronía, bien pudieran revisarse los artículos que no incluyen la ética socialista (sic) en los valores de la educación (Art. 102 vigente) o no inciten a la construcción del socialismo y el mismo artículo 109 que no relaciona la autonomía universitaria con ideología alguna..

No sería una sorpresa  que al comienzo de clases los afectos al oficialismo intenten declarar a la Universidad en proceso de "reforma constituyente", colocando en cuestión la actual estructura institucional. Proclamas parecidas, sin éxito, se han visto en algunas escuelas de la UCV. Al respecto la Comisión Presidencial Estudiantil, mediante su vocero Héctor Rodríguez, ha redactado sin la participación de estudiantes no oficialistas, una "Ley del Poder Popular Estudiantil"[2] con el fin de lograr verdadera participación de los estudiantes limitada, según su criterio, por la actual normativa. Prefiere, por la urgencia que demanda el proyecto, optar por lo el marco de la Ley Habilitante, es "mas rápido" que debatirlo en la Asamblea Nacional. Ello les permitiría constituir, con el reconocimiento del gobierno, una Confederación oficialista, paralela a la tradicional Federación de Estudiantes (FCU) que no han podido controlar por carecer de los votos necesarios. Curiosa manera de democratizar la participación, reduciendo la discusión de ese proyecto para la consulta de quienes apoyan al gobierno y a los ámbitos del poder presidencial otorgado por la Ley Habilitante. Además todas estas nuevas estructuras deben subordinarse al Consejo presidencial para el Poder Popular

La Hegemonía política en la educación no ha requerido una Constitución distinta. Han construido un inmenso aparato ideológico limitado sólo por las pruebas de selección interna internas y la autonomía universitaria. La primera, se resolvería eliminando de la Ley de Universidades el artículo que autoriza a las universidades para realizar esas pruebas. La autonomía puede ser reglamentada de acuerdo con "los valores del socialismo bolivariano, que promueve el Tercer Motor de la Revolución denominado Moral y Luces. La Reforma de la Constitución y la idea del Socialismo Siglo XXI, ha manifestado la profesora María de Queipo Presidenta de la Comisión  de Educación y Deportes, serviría para ajustar la nueva Ley de Educación a los objetivos ideológicos del gobierno. Las Fuerzas Armadas, por ejemplo, han sido transformadas en un bolivarianas y al servicio del Presidente violando la Constitución Nacional.

El Ministro de Educación Superior  Luis Acuña

En correspondencia con la idea de una sociedad con valores unidimesnionales y otorgándole supremacía moral a la ambigua consigna del Socialismo del Siglo XXI, consignó ante la Asamblea Nacional un documento parar ajustar ideológicamente las universidades. Manifiesta que no se opone a la utilización de la vía Habilitante para decretar una Ley de Educación Superior.

Propone que en la Exposición de Motivos y en las Disposiciones Fundamentales se contemplen: la ética socialista; la democracia protagónica revolucionaria y el modelo productivo socialista, entre otros temas.

Agrega que debe "revisarse "la condición de las figuras rectorales para que puedan adecuase sus atribuciones y pertinencia al contexto de la educación superior que exige el país y permitan materializar un Estado eficiente signado por la ética socialista. Las autoridades, dice, "No pueden colocar sus méritos académicos por encima de las nuevas concepciones (sic) de la autonomía con participación protagónica". Piensa que la revolución es asunto de tal trascendencia que mal podría subrogarse a criterios académicos.

En ese mismo sentido, estima que las funciones y los índices mediante los cuales las universidades exhiben su excelencia no pueden estar divorciadas de las prioridades definidas por el gobierno, desdeña la productividad académica que "sólo se mide por publicaciones o patentes sin ponderar cuan pertinentes[3] son éstas al desarrollo del país". Para que la universidad se vincule con la realidad[4] descubierta por los funcionarios de los ministerios respectivos, debe. "Legislarse para que en el marco de la autonomía que las caracteriza las instituciones de educación superior redefinan sus prioridades en materia de investigación, extensión y docencia". Es fácil colegir los nuevos indicadores que valoraran a las Universidades Nacionales.

Por otra parte asiente que para erradicar la exclusión social debe substraerse de las universidades la discrecionalidad para seleccionar sus estudiantes porque. "...algunas instituciones de educación superior le dificultan al Estado cumplirle a los ciudadanos el disfrute de su derecho constitucional al estudio".

Como se dijo con respecto a la Reforma Constitucional, la nueva "Geometría del Poder" debe copar todos los ámbitos de la sociedad y el gobierno universitario es un objetivo importante para ese cometido, habida cuenta de la incapacidad del gobierno para ganara elecciones de cualquier naturaleza en los sectores que integran la comunidad académica. Por ello el ministro invita a "materializar el Poder Popular para las decisiones trascendentes" y "Adaptar la organización estudiantil al nuevo concepto de Poder Popular ". Así mismo, modificar la integración del claustro universitario porque "se menosprecia a los otros miembros de la comunidad universitaria"

Concluye en que la proposición que nos hace es coyuntural "porque la universidad de la revolución debe ser producto de una reflexión más profunda"......?

Es momento para grandes gestos que  nos permitan actuar de  forma organizada y unitaria frente a los desafíos contra la democracia y contra la autonomía universitaria.


[1] Véase artículo en  El Nacional, Sección Siete Días , p10, 26 de Agosto de 2007

[2] Diario Tal Cual, p. 4 , 28 de Agosto de 2007

[3] Pertinencia es un vocablo que ha devenido en un comodín que utiliza la vocería oficial para exigir que todo quede referido a los intereses ideológicos  del gobierno: leyes, programas, instituciones pertinentes y, por supuesto, autonomía  pertinente. Por el contrario, lo impertinente es aquello que difiere de los criterios oficiales.

[4] La OPSU, la Misión Ciencia y la Misión Cultura han adelantado mucho en el empeño para condicionar el presupuesto universitario a los deseos oficiales y preservar a la academia de investigaciones superfluas y del enclaustramiento (?)

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres