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FIRMAS DE FaCES

Clima de inversión y reforma constitucional / Carlos Peña

Clima de inversión y reforma constitucional / Carlos Peña

Una de las nuevas corrientes en economía es estudiar el crecimiento económico desde el punto de vista microeconómico, haciendo hincapié en la empresa como motor de crecimiento. El estudio del clima de inversión y de factores que crean empresas prosperas y empleos, permite examinar la dinámica del desarrollo y de reducción de la pobreza  desde una nueva perspectiva. (Smith y Hallward-Driemeier, 2005)

El clima de inversión es definido como el cúmulo de factores que moldea las oportunidades e incentivos para que las empresas inviertan productivamente, creen empleos y crezcan sustentablemente. Esencialmente, el clima de inversión se refiere a un conjunto de factores económicos, legales, institucionales e incluso culturales que afectan el ambiente de negocios en el que las empresas se desenvuelven y como tal tiene muchas dimensiones: geográfica, competencia, instituciones, protección a los derechos de propiedad, impuestos, funcionamiento de los mercados financieros, laborales, etc. (Penfold y Rozenman, 2006).

El clima de inversión en Venezuela ha venido deteriorándose desde hace tiempo. Entre los factores fundamentales que han ocasionado esto están, lo político - institucional, lo cual se refleja en lo económico. Por ejemplo, al aprobarse una nueva Constitución, deben modificarse aquellas leyes que pudieran contraponerse a sus disposiciones. En Venezuela, algunas de las nuevas leyes emitidas son claramente inconstitucionales. La constitución de 1999 establece que ninguna normativa legislativa puede tener efecto retroactivo[1]; sin embargo, el Decreto Nº 1.427[2] de agosto de 2001, estipula que el aumento del ingreso mínimo (salarios y pensiones) será efectivo a partir de mayo de 2001, es decir, tiene efectos retroactivo. En estas condiciones los costos empresariales aumentan, generando que el clima de inversión no sea transparente.

En Venezuela, la incertidumbre del inversionista con respecto a un conjunto de situaciones sigue presente. Fundamentalmente, esta incertidumbre gira en torno a la propiedad privada y a la limitación a la rentabilidad y la pérdida de competitividad por los crecientes costos laborales, controles de precios. Estos elementos han ocasionado en que la industria ha cerrado sus puertas. El impacto sobre el sector ha sido desigual. La pequeña industria que representa el mayor peso dentro de la industria, es la que más ha sufrido, que ha contado con menos márgenes para conservar establecimientos.

Argumentando lo anterior, en una encuesta realizada por Conindustria (Consejo Nacional de la Industria)[3]. Allí, se evaluó el clima de inversión para Venezuela en estos momentos, los resultados indican lo siguiente: 90% lo considera negativo. De los elementos que inciden en el clima de inversión, según la encuesta, están en orden de importancia: inseguridad jurídica, controles, incertidumbre política, nuevas cargas laborales, pérdida de competitividad frente a las importaciones.          

En un contexto como el venezolano, caracterizado por un acelerado proceso de deterioro institucional y la falta de consolidación democrática que impide predecir con certeza la estabilidad de las reglas de juego que regulan la actividad económica, es lógico pensar que para muchos empresarios sea cada vez mas difícil evaluar la viabilidad de un proyecto de inversión.

La prepuesta de reforma constitucional está generando un clima de incertidumbre adicional al ya existente entre los inversionistas, tanto nacionales como internacionales. Esto porque la propiedad privada se ve amenazada. En este sentido, la ambigüedad que se presenta en lo que respecta al alcance del Estado en cuanto al tema de la propiedad privada deja el campo abierto para la intervención gubernamental[4].

La reforma constitucional, al vulnerar los derechos económicos, simplemente lo que está creando es que la inversión productiva desaparezca, ya que el clima para invertir que debería ser claro y transparente se puede estar convirtiendo en una tormenta de categoría cinco.

Referencias Bibliográficas

Penfold, M e Y. Rozenman. (2006) "El índice costo Bolivia. Una oportunidad para el desarrollo" CAINCO-CAF. Bolivia.

Smith, W. y M. Hallward-Driemeier (2005) "¿En qué consiste el clima de inversión?" FMI. Finanzas y Desarrollo, Nº 40.


[1] Véase Disposición Transitoria párrafo 2, y el artículo 24 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, Gaceta Oficial Nº 36.860, de fecha 30 de diciembre de 1999.

[2] Decreto de aumento salarial para empleados públicos, privados y pensionados: Gaceta Oficial Nº 37.271 de fecha 29 de agosto.  

[3] Encuesta realizada en el Congreso Internacional de Conindustria junio 2007. Véase www. conindustria.org.

[4] Por ejemplo véase los artículos 300 y 305 e la Propuesta de Reforma Constitucional.

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