Blogia
FIRMAS DE FaCES

El clima / Jonatan Alzuru Aponte

El clima  /  Jonatan Alzuru Aponte

El horizonte se está poniendo nublado. El ambiente se está enrareciendo. La incertidumbre con olor a pólvora parecen recorrer las calles y los bares. No es cualquier cosa lo que sucede. La historia nos puede estallar en nuestras narices.

La situación es compleja. El líder tuvo un error de cálculo. El partido socialista unido no sólo no está constituido, sino que sus aspirantes ni siquiera están interesados. La jerga de la necesidad de un partido único no fue escuchada por las organizaciones aliadas... La manipulación discursiva del líder, llamándole traidores a los que no están con él, se  le desplomó frente a la trayectoria del PCV... Los que han mostrado tal realidad en el seno del gobierno, han sido acusados de traidores y pasados al tribunal disciplinario.

La reforma no es asumida como mandato. No sólo intelectuales, sino los militantes de base que avalan el proceso tienen fuertes críticas al planteamiento del líder en el ámbito constitucional, por su pretensión de concentrar el poder de forma perpetua, restringiendo los ámbitos de participación política, tanto del ciudadano común como de las autoridades locales, concejales, alcaldes y gobernadores.

En el ámbito de las gestiones gubernamentales el panorama quizás es peor. Planes que se inician y no tienen continuidad. Cifras que se abultan para que el líder se sienta satisfecho aunque, tanto el burócrata del ministerio como el ciudadano común al que se refieren, se burlen de tales ficciones.

Los odontólogos y los médicos de Barrio Adentro, por ejemplo, solicitan contratos estables. Están hartos de pertenecer a una lista que está a merced del superior cubano. No tienen ningún tipo de beneficio social y, además, tienen que disfrazarse (como todos los funcionarios de la administración pública) cada vez que el líder necesita a la muchedumbre para que lo aplaudan.

El discurso del sacrificio, del trabajo, de la solidaridad de veinte horas gratis cada día, con espíritu de entrega, con amor al servicio cual Madre Teresa de Calcuta... Se torna cada vez más cínico. El ejecutivo no maneja chequeras personales, sino barriles de petróleos. La corrupción adeco-copeyana es sólo un juego de niños frente al desparpajo chavista.

El líder sabe que se juega su destino y tales situaciones son las fisuras que él debe frisar. De allí que no descansará usando todos sus medios, desde el chantaje hasta la coacción, desde la venta de la ficción hasta los juicios amañados, desde campañas ideológicas hasta la compra de cerebros, los cagatintas tarifados, desde el contrato hasta la guerra... Lo que sea  hará con la finalidad de consolidar su poder. No está sólo el líder. Venezuela es un país estratégico para Cuba e Irán, ellos se la jugarán para mantenerlo.

Lo que se opone al gobierno es un liderazgo sin ideas, torpe y reaccionario. Cuya cultura política se funda en cómo se vende un jabón o por qué hay que marchar con las manitos blancas, según reza el manual probado con la encuesta norteamericana que nunca falla o... La búsqueda ansiosa de un atajo. Parece que sus domingos, después de las hostias, culmina con el rosario, Bush ruega por nosotros.

Frente a la negativa de la reforma no se opone un proyecto de país. No se ofrece ningún horizonte. El discurso sobre las libertades y derechos políticos son palabras huecas en los miles de barrios donde vive el 70% de la población nacional.

La esperanza juvenil fue carcomida por las cámaras de televisión. Más que grupos políticos parecen personajes de High School Musical tropical.  ¿Y los partidos políticos? El discurso antipartido, antipolítico y massmediático es el virus que los corroe. Tienen más de quince años moribundos, en terapia intensiva. Con muy poca o ninguna articulación orgánica con movimientos sindicales, sociales o culturales, sobreviven sus marcas.

Los nuevos partidos son amalgamas, pastiches sin consistencia ideológica o sin un mínimo de horizonte teórico compartido...  Los movimientos universitarios (profesores y estudiantes), francamente, representamos el vómito más decadente de la subcultura política de los sesenta.

Ahora bien, Venezuela es un país estratégico para el imperio norteamericano. Económicamente, hasta ahora, la revolución les ha dado excelentes dividendos. Pero saben que se pueden complicar y eso no les interesa...

En las calles hay una población que olfatea la tormenta y no saben qué hacer... ¿Continuamos en el ring o empezamos a construir puentes, para pensar en común perspectivas y nuevos horizontes? O, por lo menos, ¿Cómo afrontar la tempestad?

El Nacional, 24-10-07.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres