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FIRMAS DE FaCES

El nuevo deporte en la revolución bolivariana / Pedro García Avendaño

El nuevo deporte en la revolución bolivariana / Pedro García Avendaño

"Debemos pensar ideológicamente durante toda nuestra vida como lo hacíamos a los 16 años, cuando pensábamos que podíamos transformar al mundo y eliminar todas las desigualdades". Hernán Méndez Castellanos

Como quedó demostrado, hemos heredado una tremenda crisis de la sociedad capitalista, en donde los antivalores o conductas basadas en: en el clientelismo, la explotación del hombre por el hombre, el individualismo, el facilismo, la trácala y paremos de contar, se mantienen incólumes en la estructura deportiva nacional. Después de ocho años de gobierno progresista, el deporte vive hoy una profunda dificultad de gestión en el ámbito estatal En nuestra opinión, en los actuales momentos es inconcebible seguir manteniendo intactas la organización (pública-privada) del deporte nacional y sus dirigencia. En este proceso de saltos cualitativos la superestructura va sufriendo transformaciones, es decir algo nuevo está naciendo y lo viejo se resiste al cambio. Se plantean entonces retos para tratar de construir  paradigmas, que respondan a los problemas del deporte a nivel local, regional, nacional e internacional. Se debe recordar que al igual que la educación, el deporte es un aparato ideológico del estado que le ayuda en su edificación y consolidación. Esta actividad física puede trasmitir valores deseables o no deseables, los cuales son adquiridos a través de los procesos de socialización y de transmisión entre los seres humanos. En un  sentido constructivo, el deporte podría contribuir al mejoramiento personal del individuo y al desarrollo de actitudes para la convivencia.

Ante la nueva realidad que se construye con la revolución nacional, en donde se persiguen lograr mejores soluciones a las dificultades en materia de salud, vivienda, educación, desempleo y de inseguridad. Todos estos aspectos sociales favorecerán el adelanto del  nuevo modelo deportivo nacional; el deporte no puede permanecer impasible o inerte, ha de ser revolucionario él también, no se puede seguir reproduciendo el viejo modelo excluyente. El  trabajo en los momentos actuales, tiene que ir dirigido al desmantelamiento de la organización pública y privada del deporte. Ya no es posible seguir aplicando políticas reformistas en la estructura deportiva burguesa, que todavía sigue cabalgando en el proceso. No se permiten más reformas al viejo modelo segregacionista, burocrático, selectivo y elitista.

Las funciones del nuevo paradigma deportivo deben estar dirigida a la construcción de los aspectos: a) educativo: contribuyendo con valores que desarrollen cualidades como la lealtad, cooperación, disciplina, honestidad, respeto y compromiso social; b) sanitario: en función de la salud pública, creando hábitos saludables que mejoren la calidad de vida; c) social: como forma de organización e integración de las comunidades, generando espacios de convivencia con sentido de pertenencia; d) cultura: las particularidades antropológicas ( rescate de lo tradicional) derivadas de la identidad nacional y la soberanía; e) recreativo: como una forma de rescatar el elemento lúdico de esta actividad física.

 La omnipresencia del deporte en la sociedad y los individuos, lo convierten en un valioso instrumento para   la construcción del hombre nuevo, ayudando en su formación integrar, donde los valores de igualdad, solidaridad,  altruismo, colectivismo, entre otros, florezcan. Ese sería el papel rector del deporte revolucionario en estos tiempos de transformaciones. Nosotros los socialistas siempre hemos considerado la práctica deportiva como un derecho de todos los ciudadanos. El nuevo proyecto deportivo  debe  apostar por una actividad física de calidad y para  todos, en ese sentido proponemos:

1. El impulso de un plan nacional de deporte ajustado a la nueva realidad nacional y a  los cinco (5) motores constituyentes

2. La aprobación de una genuina Ley del Deporte, comprometida con el  proceso revolucionario

3. Cambiar la concepción del deporte (capitalista) mercantilista por el deporte (socialista) humanista

4. Desmontar toda la estructura burocrática que se ha creado alrededor del Ministerio del Poder Popular para el Deporte, transformándolo en un organismo del Estado centralizado en lo político e ideológico y descentralizado en su ejecución

5. Este nuevo modelo deberá responder a los planes  y programas con rigurosidad científica garantizando el paso de lo cuantitativo (masivo) a lo  cualitativo (élite), respetando y garantizando el derecho de cada ciudadano a lograr el más completo desarrollo integral

6. Invertir la pirámide deportiva elitista, potenciando la masificación deportiva, apuntalando a barrio adentro deportivo, para generalizar el acceso a la práctica deportiva a todos. En tal sentido, como un primer paso, se sugiere la creación de los "Comité Deportivos", en sustitución de los Clubes, los cuales permitirían una vinculación más directa entre la comunidad y los atletas, así como también representarían un espacio para el desarrollo del deporte para todos.

7. Apoyar la creación de "Consejos del Poder Popular para el Deporte", lo cual se enmarcaría en el contexto de la modificación del Artículo 70, dentro de la propuesta para la Reforma  Constitución. Estos consejos estarían encargados de promover, facilitar, administrar y regular la actividad deportiva y de recreación en general, tomando como directrices principales los intereses particulares de la comunidad a la cual se encuentran vinculados. Asimismo, los deportistas deberían tomar parte en el proceso de toma de decisiones, relacionadas contraloría social de la infraestructura, dotación, alimentación, entre otros.

8. Impulsar un programa de recuperación de los espacios de esparcimiento públicos y privados, por interés social.

9- Promover el modelo mixto del deporte, en donde coexistan lo público y privado; modificando la relación que existe entre las partes, ya que actualmente el Estado otorga los recursos y no controla a las Federaciones, quienes fungen de entes reguladores.

10. Erradicar definitivamente la autonomía en las funciones de de los dirigentes federativos, consagrando su tutela al ente público

11. Establecer la ampliación (mayor tiempo de práctica) de los horarios curriculares de educación física y deporte en todos los niveles del sistema educativo. Promover el rescate de nuestros juegos y deportes tradicionales, así como la apertura de sus espacios para el uso de todos.

12.  Propulsar la creación de una industria deportiva nacional, como una forma de romper la dependencia tecnológica, incentivando la conformación de las cooperativas destinadas a elaborar artículos deportivos

13. Finalizar con la controversia entre deportistas profesionales vs. amateur, ejerciendo control sobre las formas de comercialización y profesionalismo, con el fin de devolver la esencia de lo lúdico en detrimento del hombre como mercancía

14. Propiciar la incorporación de las diversas organizaciones sociales a las distintas formas de actividad física (recreación, juegos y deportes)

15. Promover la creación de institutos de docencia e investigación, especializados en cultura física, en estrecho vínculo con las instituciones de educación superior, tanto nacionales como extranjeras.

15. Fomentar la lucha contra la estructura que define las directrices del movimiento deportivo internacional y, a nivel local, concluir con la dualidad de funciones tanto a nivel de instituciones (COV e IND); como de sus empleados.

16.  Diseñar una acertada política estatal de asistencia y ayuda efectiva al deportista activo o en retirada, de modo tal que, una vez terminada su carrera, pueda garantizársele un nivel de vida digno, lo cual podría favorecer su distanciamiento de las distintas formas perversas de comercialización presentes.

En este sentido, debe resaltarse que no basta con satisfacer las necesidades materiales del atleta. El factor espiritual, la libertad, el respeto a sus derechos, entre otros aspectos, también ayudarían en su desarrollo personal, lo que eventualmente representa un valor agregado dentro del proceso de construcción de una sociedad cada vez más justa, que permita visualizar al Hombre como una totalidad integrada por múltiples componentes y necesidades a las cuales hay que darle respuesta.

En estos tiempos modernos, es imposible analizar el deporte aislado del contexto social que lo crea y lo comercia en función de los intereses de la clase dominante,  deformado y manipulando su esencia, según el provecho de los medios de comunicación. El imperialismo y sus aliados (las trasnacionales) han penetrado ideológicamente lo que quedaba del deporte sano y recreativo; profesionalizando todo lo que se pueda explotar a través de la televisión y otros medios. Comercialización y profesionalización son una llave inseparable del capitalismo, ambas son las máximas representantes de la explotación y corrupción que atentan enérgicamente contra los principios educativos del deporte.

Mucho queda por decir y hacer en esta lucha contra el Imperio, sin embargo la liberación de nuestra patria, la conquista de su libertad e independencia del capitalismo, abre un abanico de posibilidades para lograr la participación protagónica del soberano en el desarrollo de programas que consagren los derechos de los ciudadanos a lograr el más completo desarrollo integral a través de deporte, insertado por supuesto en los cinco motores constituyentes. Es por ello que la concepción revolucionaria del desarrollo deportivo deberá estar apoyada en la primicia de la masividad, así como en los valores éticos y morales de sus dirigentes, entrenadores y deportistas Esto respondería a los principios del socialismo; con una ideología respaldada y apoyada con la participación del pueblo en la defensa de sus conquistas, con un deporte como parte de la vida y de la lucha, del hacer y el crecer, del ser y el sentir.

Con estas palabras de mi entrañable, amigo y camarada cubano Ruiz Aguilera, queremos terminar por ahora este ensayo "...con este optimismo vemos el futuro, no tenemos por qué permitir que las dolencias y debilidades de otros perturben el camino inexorable de la felicidad y el bienestar del pueblo. Combatiremos siempre con nuestras mejores armas, nuestros derechos y defenderemos con el valor histórico de nuestro pueblo, las tradiciones, los hábitos y las costumbres que han permitido incorporarnos a la revolución, viviendo a plenitud cada día; disfrutando con energía, vigor, entusiasmo, pasión y respeto a la normas y leyes establecidas, las oportunidades que nos ofrece el ejercicio físico, el deporte saludable y la recreación activa..."  Consideramos que si estas reflexiones contribuyen a abrir el debate sobre nuestro deporte, podemos decir, misión cumplida Comandante.

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