Blogia
FIRMAS DE FaCES

Los riesgos del poder / D. F. Maza Zavala

Los riesgos del poder / D. F. Maza Zavala

En los últimos años, particularmente a partir de 2003, se ha estado realizando un proceso de concentración de poderes, facultades y atribuciones en el Poder Ejecutivo y, específicamente, en el Presidente de la República. En algunos casos el proceso de referencia se efectúa en los hechos, sin mediación de reformas o disposiciones legales; en otros se ha recurrido al ordenamiento legal para modificarlo, en ejercicio de facultades extraordinarias concedidas por la Asamblea Nacional al Presidente. Lo cierto es que el cúmulo de atribuciones, funciones y obligaciones del primer mandatario no tiene precedentes en la historia democrática del país.

En el campo económico, que representa el eje del poder real, la concentración que considero ha sido (es) de magnitud impresionante. El Presidente -que en el régimen venezolano y la tradición es poderoso- ha venido aumentando su dominio administrativo, de ordenación y disposición de recursos, favorecido, objetivamente, por el alza de los precios del petróleo; los ingresos generados en tal virtud podrían ser mayores si la producción de petróleo no hubiese declinado sensiblemente. Pero aún así, el volumen de recursos fiscales, financieros y cambiarios que maneja el Gobierno es de magnitud muy considerable. No cabe duda de que disponer de estos recursos sin restricciones significativas da poder. Además, ha venido ocurriendo que espacios funcionales y operativos, antes bajo autoridades específicas, han sido intervenidas por el Poder Ejecutivo, es decir, por el Presidente, valga el ejemplo, siempre en la preocupación colectiva, del sistema monetario. También el régimen cambiario, aunque en la ley es de la responsabilidad compartida del Ejecutivo y del Banco Central, en los hechos el primero es el que gobierna el cambio mediante Cadivi. Por otra parte, Fonden, creado en 2005, si no ahora, pronto tendrá más activos en moneda extranjera que el instituto emisor, y estos son dispuestos por el Gobierno.

No obstante lo anterior, el proyecto de reforma constitucional en consideración contiene disposiciones que implican una ampliación sustancial de los poderes del presidente, en todos los niveles e instancias del Estado. La virtual incorporación de las reservas monetarias internacionales del país en la hacienda pública permite apreciar el objetivo de intervenir en régimen monetario. Por supuesto, se argumentará que ello hace más eficiente la coordinación macroeconómica. Así, todas las políticas que tienen que ver directa o indirectamente con la economía estarían coordinadas centralmente por el Presidente.

El propósito de este artículo es señalar por lo menos dos riesgos de la concentración y centralización de los poderes públicos en el dominio del Presidente: el primero es el de la ineficiencia, no porque el primer magistrado por sí sea ineficiente en el ejercicio de sus facultades, sino porque el mucho abarcar da por resultado, inevitablemente, la pérdida de eficiencia; este riesgo corre a cargo del país, que no puede aprovechar cabalmente la aplicación de los cuantiosos recursos que la bonanza petrolera le depara. El otro riesgo es del propio Presidente, que asume la responsabilidad total de la gestión pública, responsabilidad única y personal ante la nación. La delegación de poderes es aconsejable en todo caso, porque permite que ciudadanos con capacidad tengan la oportunidad de contribuir al mejor resultado del gobierno. Esto sea dicho sin dejar de advertir que el jefe del Estado y del gobierno debe desempeñar la función más importante, la unidad política y administrativa. El Estado es una totalidad orgánica y, como totalidad, resulta de la armonía de sus partes; pero las partes tiene sus funciones para que el todo sea eficaz.

El Nacional, 7-11-07.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres