Blogia
FIRMAS DE FaCES

Venezuela 2008 / D. F. Maza Zavala

Venezuela 2008 / D. F. Maza Zavala

Estamos acercándonos al 2008, que he calificado reiteradamente un año difícil, en virtud de varias circunstancias, algunas seguras, otras probables, que tendrán influencia en el acontecer económico: la reconversión monetaria, que ha generado expectativas contradictorias, y el resultado del referéndum sobre la reforma constitucional, que fue rechazado por la mayoría.

En cuanto a lo primero, hay que señalar que no contribuirá a aliviar las presiones inflacionarias, manifestadas claramente en la elevación del índice de precios al consumidor de este año en 20% en promedio, en comparación con la registrada el año pasado que fue de 17%. La no concurrencia de medidas de política firmemente antiinflacionarias ante la presión de la demanda, estimulada por el gasto público, puede explicar, en primer lugar, la persistencia de la inflación.

A lo anterior podría agregarse la coyuntura económica internacional, con signos de crisis financiera en Estados Unidos y reflejos inevitables en Europa y otras regiones, lo que tiene importancia para nosotros, ya que dependemos en alto grado de la economía internacional como exportadores e importadores, así como también en calidad de deudores y de acreedores, dualidades inherentes a la dinámica de las relaciones con el resto del mundo. No cabe esperar, sin embargo, que los precios del petróleo declinen en proporción sensible. Podría decirse que lo deseable sería la estabilización de esos precios en un nivel -o en una franja estrecha- que equilibre en lo posible los intereses de exportadores e importadores. El papel de la OPEP será cada vez más relevante.

En el plano macroeconómico concreto algunas estimaciones podrían aventurarse. El crecimiento económico, en términos del Producto Interno Bruto, se situará entre 5% y 6%, sostenido principalmente por el gasto público que crea demanda, aunque no tenga la misma eficacia con respecto a la oferta real de bienes y servicios, por lo que la brecha deficitaria propiciará una tasa de inflación no menor de 15%. No obstante la bonanza extraordinaria del ingreso fiscal, la propensión al gasto público exigirá una vez más la recurrencia al endeudamiento y al aumento de la carga tributaria. El balance comercial probablemente registrará un nuevo saldo activo, por el elevado valor de la exportación petrolera, aunque la importación de bienes y servicios alcanzará quizás un nuevo máximo, superior a 45 millardos de dólares, que será el nivel de este año. La salida de capital privado proseguirá a mayor ritmo que el presente año. El desbordamiento manifiesto del mercado cambiario paralelo obligará al gobierno a tomar medidas de índole distinta a una devaluación del bolívar y también distintas de las puramente represivas que, al parecer, no han dado resultado. Reajustes a fondo de las políticas monetaria y fiscal, incluso una auténtica coordinación entre ellas, y particularmente un replanteo del gasto público serían, entre otros, indicadas al efecto.

La experiencia señala, sin embargo, que para el Gobierno será difícil tomar esas orientaciones, empeñado como ha estado en ampliar su base política y social con el auxilio de la difusión de ingresos monetarios bajo diversas modalidades que en esencia significan subsidios. Los límites de una expansión no pueden ser otros que una modificación de la coyuntura de precios del petróleo en procura de un reajuste a un nivel sostenible en el largo plazo. No se puede marginar de esas consideraciones la necesidad de fortalecer y diversificar las fuentes de producción, particularmente la agricultura para garantizar la seguridad alimentaria y, desde luego, la propia actividad petrolera.

El Nacional, 05-12-07.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres